Pasaron varios días, desde mi primera sesión”

– ¿Qué tal has pasado estos días? -me preguntó la coach.

-¿Has notado algún cambio?

-Hoy me gustaría trabajar contigo, la respiración.

Respira con la parte baja del abdomen.

-Poco a poco, siente como entra el aire y cómo lo vas sacando.

-Tan sólo céntrate en la respiración.

Me gustaría que durante la sesión, respires.

……..

¡Me gustaría que estos días, respires!

…….

Que seas consciente de cómo respiras…

cuando

caminas…

estas trabajando…

estás en casa…

– ¿Para qué me sirve, estar centrada en la respiración? -le pregunté a la coach.

– No creo que esto me ayude a alcanzar mis objetivos.

– Es para que aprendas a estar presente -me respondió.

 

Aquí y Ahora”.

Estoy respirando.

En cuanto lo hago, me puedo dar cuenta poco a poco, de los pensamientos que me bloquean y de los que me ayudan, en el camino, hacia mis objetivos.

Día a día realizo este ejercicio.

Lo realizo mientras estoy trabajando, mientras camino, mientras te escucho, lo realizo mientras te cuento esta historia, mi historia.

«Mis pensamientos mis creencias y valores influyen en mi vida».

Lo que pienso,

siento,

digo.

Vivir en el presente me ayuda a aprender de lo que me sucede en el día a día.

Tomando conciencia de mi misma, de una manera más profunda, realista y respetuosa.

A medida que centro mi atención en la respiración, noto una mayor calma.

 

Continuando con la sesión”

-A veces siento que las personas están enfadadas conmigo cuando no me sonríen.

-¿Siempre que una persona no te sonríe, es porque está enfadada contigo? -me preguntó la coach.

Esta parecía una idea un poco ridícula.

-Céntrate en tu respiración -me dice la coach. -¿Qué crees ahora?

Mientras respiro, voy tomando conciencia de la pregunta que me había hecho.

Ahora me parecía una idea ridícula.

 

Idea irracional”.

Ideas que podemos tener acerca del mundo y de las situaciones y que no son realistas ni congruentes.

Que no nos ayudan a adaptarnos, ni a relacionarnos con otras personas.

Esta falta de adaptación puede impedir que alcancemos nuestros objetivos. Es muy importante estar adaptado al entorno y ver las cosas como son para poder responder correctamente.

Son muy frecuentes en nuestra forma de pensar y de sentir.

Las ideas irracionales influyen mucho a la hora de tomar decisiones que nos perjudican.

 

Tomo conciencia”.

A medida que tomo conciencia de mi respiración, también tomo conciencia de mis sensaciones corporales.

Puedo sentir la tensión en las piernas, en los brazos.

Notar la tensión en el cuello mientras hablo.

En cambio, la coach, en frente de mí, en todo momento parece tranquila.

Atenta a todo lo que yo digo.

Inmóvil, aparentemente, me trasmite tranquilidad.

 

Sin juzgar mis palabras”

Tan sólo parece interesada en dejar claro y comprobar que yo tengo claro lo que le comento.

Siento cómo me acompaña con palabras, gestos y silencios, que me permiten reflexionar.

Paso a paso voy tratando los diferentes aspectos de mi vida.

En mi caso, quiero mejorar aspectos de mi vida.

– ¿Qué es lo que realmente quieres sacar de este trabajo? -me preguntó.

-Mejorar la calidad de mi vida.

-Alcanzar mis objetivos -le respondí cuando me preguntó.

-Mirar de frente a la vida.

Silencio.

Esta es una gran pregunta.

La gran pregunta”

Con esta pregunta, la coach, también me está preguntando o planteando, si tengo las cosas claras.

Si tengo intención de esforzarte y cambiar.

 

«¿Hasta qué punto estoy dispuesta a llegar?» «¿Cómo voy a encauzar mi vida?»

Para ir tomando responsabilidad y mis propias decisiones.

¿Qué es lo que quiero de esta sesión? ¿Qué pretendo sacar?