Como cada año, os proponemos elegir una palabra guía que os sirva de timón para los 12 meses que tenemos por delante.

¿Cómo elegir nuestra palabra guía?

Una forma de hacerlo, es escoger aquella que nos ha marcado de alguna manera en el anterior, bien por presencia o por ausencia.

En 2017 mi palabra guía fue: «coherencia«,  ese año tomé muchas decisiones basándome en ella, y el tiempo me ha demostrado que fueron las adecuadas.

En 2018, la palabra fue: «celebración«, y sin duda fue la protagonista no sólo del año anterior, sino del que acaba de finalizar. Siempre hay motivos para celebrar.

Este año, mi palabra guía será: «confianza«. ¿El motivo? He elegido esta palabra porque en los últimos meses su ausencia me ha hecho mucho daño, demasiado. Una persona en la que confiaba me ha «obsequiado» con la mayor decepción que he tenido nunca. Traicionar una amistad debería ser delito. Por otro lado, me ha ayudado a ver en quién puedo confiar realmente, por lo que ha sido muy positivo. Sólo puedo dar las GRACIAS.

Considero que la confianza es fundamental en todos los aspectos de nuestra vida, tanto a nivel personal como profesional.

Confío en mis clientes, y ellos en mi: en mi opinión, es la base para conseguir el éxito en los proyectos que compartimos.

Sin confianza en nuestros colaboradores, no podríamos delegar, ni siquiera compartir tareas.

Es imposible abarcarlo todo, el día tiene 24 horas y no somos expertos en todas las materias. La confianza en cada uno de los miembros del equipo, y en el trabajo que desempeñan es fundamental para una óptima organización de las funciones a desarrollar.

Ha terminado el tiempo de los «calienta-sillas». Una empresa de éxito, no premia por estar 8 horas ocupando un puesto de trabajo, sino por los objetivos que se consigan. Si se consiguen los objetivos en la mitad de tiempo, ¿porqué no premiarnos con el resto del día libre?, ¿o embarcándonos en nuevos proyectos?

Con las facilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías, muchos trabajos los podemos desarrollar en cualquier sitio, no necesariamente en la oficina, simplemente con tener un equipo y conexión a internet. ¿Por qué no aprovechar estas ventajas? Si las empresas confiasen en sus trabajadores, esto sería posible en muchos casos. Facilitaría, entre otras cosas, la conciliación familiar que tan difícil resulta en muchas ocasiones. En trabajos más físicos o mecánicos, esto no sería posible.

En mi opinión, en nuestro entorno personal, la confianza es el motor que mueve nuestras relaciones. Sin ella, no construiríamos amistades sanas, y no las concibo de otra forma.

Pero para poder confiar en los demás, debemos partir de confiar en nosotros mismos. Para ello, es imprescindible conocernos bien. Nuestras fortalezas, áreas de mejora, y trabajar en ellas. Mediante un proceso de coaching podemos trabajar este campo.

Y tú, ¿has pensado cuál es tu palabra guía para este año? Desde La Escuela de Emprendedores podemos ayudarte a definirla. ¿Qué te parece la nuestra?

Es importante comenzar con diseñar una hoja de ruta para que este timón sea más efectivo. La definición de objetivos SMARTER de la que os hemos hablado en más ocasiones, será un estupendo punto de partida para programar vuestro GPS de 2019.