¿Cuál es la clave?

Muchos son los propósitos que nos planteamos de cara al nuevo año, pero ¿cuántos acabamos consiguiendo finalmente?

Si echamos la vista atrás a los propósitos de los últimos años, y vemos que muchos de ellos se repiten, es porque algo ha fallado: si siguen siendo sólo propósitos es que no hemos sabido convertirlos en realidades.

Llegados a este punto, tenemos 2 opciones:

  1. Proponérnoslo de nuevo, con las mismas técnicas para conseguirlo, pero eso sí: “ahora lo hacemos en serio“.
  2. Proponérnoslo de nuevo, analizando cómo lo hemos intentado en otras ocasiones y hacerlo de forma diferente.

Si siempre hacemos lo mismo, de la misma forma, lo más probable es que consigamos el mismo resultado: ¿no creéis? Esta vez, os invitamos a que descubráis una manera diferente de hacerlo.

Es importante analizar qué ha fallado antes para que hayamos tirado la toalla, ¿qué aprendizaje hemos adquirido de aquella experiencia?

Os invitamos a que probéis a no utilizar argumentos del tipo:

  • Lo intenté pero no se dieron las circunstancias…
  • No estaba para mi…
  •  “No me dejaron…
  • Es imposible

Estos argumentos son excusas que justificaron en su momento que tirásemos la toalla. Quizás ” si no se dieron las circunstancias”, fue porque no pusimos de nuestra parte para crearlas. Si “no estaba para mi”, ¿estaba para otro?, ¿por qué?, ¿qué me faltó?. Si “no me dejaron”, ¿quién no me dejó?…

Si alguna de estas excusas tienen para nosotros un peso insalvable, quizás tengamos que replantearnos ese objetivo inicial.

¿Contamos con los medios necesarios para conseguirlo? , si no es así: ¿podemos conseguir esos medios?. Si nos hemos planteado un objetivo que ni es realista, ni tenemos los recursos y medios necesarios para alcanzarlo, a lo único que nos llevará es a la frustración de no llegar a nuestra meta, o al menos no en los plazos que nos hemos propuesto.

La CLAVE para no tirar la toalla, estará entonces en que tenga las características de las que hemos hablado en otras ocasiones, debe ser SMARTER. Esto significa que nuestro objetivo debe ser específico, medible, alcanzable, realizable, temporizado, ecológico y con una recompensa, un “para qué” claro. Un objetivo tiene que suponer un RETO , eso nos motivará a conseguirlo.

Si nuestro objetivo tiene estas características, estamos convencidos de que no tirarás la toalla, sino todo lo contrario: lo conseguirás y te motivará para plantearte el siguiente.

Cuidado con proponerte demasiados objetivos a la vez! ¿Qué te parece si comienzas como máximo con 3? Proponerte demasiados en esta primera semana, hará que dividas tus fuerzas y energía con cada uno, y eso reducirá tus posibilidades de que los consigas. En cambio, si te centras en 1 primero, estarás más focalizado en conseguirlo, y cuando lo consigas tendrás la motivación extra para ir a por el siguiente: a por el primero!

Si necesitas ayuda para definir tus objetivos de este año, desde La Escuela de Emprendedores estaremos encantados de ayudarte, para que este año sea el año en el que lo consigues.

Nos gustaría compartir con vosotros un video sobre lograr y alcanzar nuestras metas y objetivos: ¿te atreves a soñar? 

Esperamos que os haya sido útil la clave que compartimos hoy, ¿os atrevéis a probarla? 

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