Quién soy. Cómo me presento

Dónde está mi vida,

la belleza.

la pasión.

Qué es el verdadero calor

el frío

el amor

Dónde está mi camino

A dónde voy yo.

Mi nombre es el mismo que el de muchas personas”.

Soy una chica de un pueblo grande que todavía no se ha convertido en ciudad.

Soy lo suficientemente alta o lo suficientemente baja, según el día.

A veces me siento lo suficientemente delgada y otras veces no tanto.

Mis estudios”.

Estudié mucho, como muchas de mis compañeras.

En una universidad que al principio se me hacía muy grande y con el tiempo me di cuenta de que era más pequeña de lo que pensaba.

Siempre hacía lo correcto”.

Sentía que mis proyectos no iban adelante. Me sentía como aburrida.

Mejor sería decir que mis proyectos de futuro no existían.

Vivía o mejor dicho sobrevivía.

Estaba, hablaba y me relacionaba. Como muchas personas. Aún así notaba que algo me faltaba.

Nada me sabía lo suficientemente bien como para estar orgullosa.

Nada me llenaba. Aunque muchas veces me sentía hinchada.

La comida, casi no tenía sabor para mí.

Dormía, como todo el mundo, pero no descansaba.

Caminaba y me cansaba aunque no sabía a donde ir, por lo que nunca llegaba a ninguna parte.

Quizá esa era yo, la señora de ninguna parte.

Cuando vestía mi color era el azul, marino.

Sí, ese color que no se sabe si es negro o azul y que combina bien con todo.

Así era yo, combinaba bien con todo. Intentaba no molestar a nadie, no sobresalir.

Siempre perfecta, en todos los sitios, en todas las ocasiones.

Conocía muchas personas, pero qué había de la verdadera amistad.

El vacío del mundo perfecto”.

¿Dónde está mi vida?

La belleza.

la pasión.

¿Qué es el frío?

…el verdadero calor

Pero aun así, me sentía, en general, aburrida.

Veía a las personas desde mi ventana divertirse.

-Vosotros estáis ahí libres y yo me siento prisionera en mi mundo perfecto.-pensaba.

El futuro, era sólo eso, futuro.

 

Un día, leyendo una revista de estas que leo cuando estoy aburrida, vi un cuento.

El cuento trataba sobre una vasija que se había roto. Y decidieron repararla.

Decía que todos tenemos una historia. Algo que nos hace únicos. Nuestra propia historia personal. Una historia que nos hace perfectas, aunque estemos rotas.

-¿Estaba rota? -pensé. ¿Cuántas veces me he roto? ¿Dónde están esos pedacitos?

Debajo ponía, el nombre de la autora y lo firmaba como coach.

Busqué el nombre y decidí escribirle.

-Gracias por el cuento que has escrito…

Entonces me respondió y me dijo que estaba disponible.

Qué emoción, me ha respondido, soy importante! sentí.

Entonces noté un impulso en el pecho. Y algo dentro de mí empezó a latir fuerte.

 

Así, es como empezó esta historia.

La historia de un viaje que personalmente, nunca me habría imaginado.

Pero que en el fondo sabía que era parte de mi vida.

Sin saberlo este viaje salvaría mi vida”.