Cómo pescar trabajo, afrontando la tormenta

Cómo pescar trabajo, afrontando la tormenta

PROA A LA MAR.

Hoy es un día lluvioso, de esos en los que miro por la ventana y veo una cortina de lluvia. Es una lluvia que cae ligeramente inclinada en ángulo. Un ángulo perfecto de unos 30º. Es muy fina y ordenada. Cada gota parece ocupar el hueco perfecto que le corresponde. Junto a ella, otra gota de agua perfectamente colocada y así una y otra, junto a otra, formando un tejido. Como una manta, perfectamente tejida, mecida por el viento, cuando sopla, haciendo hondas perfectas.

La mar hoy bate con fuerza. “Marinero, hoy es día de café y descanso. Hoy no vas a salir a la mar. Caprichosa o sabia te da un descanso, dejándote hacer”.

Hay muchos días de pesca o pocos según se vea. La mar es muy grande y no se pesca en todos los sitios. Esto es lo primero que aprendes.

Ahora recuerdo cómo empecé a pescar, cuando me enseñaron. Al principio como todos en el puerto, con cañas. Luego ya más en serio íbamos en el barco.

Pasábamos horas hasta llegar al sitio y para cada especie, teníamos unas horas, una marca y un aparejo con una plomada diferente. Aparejos montados con pitas distintas, en función a la especie, al peso de la plomada, la profundidad y la corriente.

El mar es muy grande y cada marca tiene su captura. Aquí es donde uno se sabía pescador, marinero o no. Eres pescador si eres capaz de llegar al sitio y pescar. Y aún así, muchos días te vas de vacío.

La mar es muy grande y si quieres pescar tienes que ir con el aparejo adecuado, el cebo adecuado y al sitio correcto.

Puedes tener unos aparejos perfectos para pescar bonitos, pero amigo, quizá tengas que ir a donde están. No pongas aparejos de bonitos para pescar calamares.

Esto parece algo sencillo de entender, pero cuando buscamos un trabajo, o pretendemos promocionarnos, ¿somos conscientes de si usamos los canales correctos?

¿Tenemos en cuenta si las herramientas que utilizamos son las adecuadas?

Como se dice vulgarmente es “Cuestión de estar en el sitio adecuado en el momento correcto”.

Para mí es más fácil entenderlo con los aparejos y con la pesca, así como con los sitios de pesca.

Todo tiene su sistema, una preparación y un sentido.

Cuando veo una rompiente con piedras, pequeña, sin mucha espuma o corriente, siento que ahí tiene que haber algo.

Mi experiencia me dice que ese puede ser un buen sitio.

Esta es una experiencia probada con éxito y con muchas horas de trabajo.

A quién se le ocurre siendo especialista en electricidad pasar con un currículo, por una panadería, demandando empleo de panadero, por ejemplo. Mi lógica me dice que quizá esto sea una pérdida de tiempo. Aunque cada uno es libre de hacer lo que considere mejor y más adecuado”.

Lo sensato es tomar conciencia de:

  • Quién soy.
  • Qué servicio puedo aportar.
  • Me van a pagar por lo que hago.
  • Dónde demandan mis habilidades y servicios.

Cuando se busca un trabajo o una persona busca su perspectiva laboral o proyecto personal:

  • Que tipo de pescador soy. La persona tiene que explorar, saber quién soy y qué puedo ofrecer.
  • Ser consciente de qué es lo que quiero ir a pescar. Tomar conciencia de qué es lo que quiero sacar, de esa experiencia, motivación. Es decir, qué te motiva realmente para pasar a la acción y demandar ese trabajo.
  • Estudiar si tengo el equipo necesario para afrontar esa pesca, equipación. Analizar mis recursos o herramientas.
  • Ser consciente si conozco la técnica de pesca. Ser consciente de si mi formación es la que demandan o si mi formación es la adecuada. Adaptar mis herramientas y conocimientos a la búsqueda de empleo. Ser coherente en la búsqueda de empleo en función a las herramientas que tengo. Soy especialista en…” “Tengo experiencia en…”
  • Tener claro los sitios en los que puedo pescar. Páginas y empresas que demandan mi especialidad. “Cuáles son los caladeros”.
  • Tener una red sólida de pescadores amigos, que compartan sus experiencias e información sobre las capturas y las zonas. Experiencia in situ. Es importante una buena publicidad. Tener redes sociales donde presentarnos como LinkedIn. Y donde presentar nuestros servicios, conocimientos y donde poder intercambiar opiniones y experiencias con personas que están en el sector en el que nos hemos formado. Compartiendo experiencias y hablando con personas diferentes , si puede ser que no conocieras antes.

 

Cada técnica, muchas veces requiere un equipo determinado. Y aquí es donde te haces especialista. Eliges los señuelos que más se adaptan a tu forma de pescar. O que te dan mejor resultado. Esta experiencia es a través de prueba y error. Tu experiencia”.

 

Mensaje en una botella

Mensaje en una botella

Hace tiempo estaba haciendo una medición en una casa para poder hacer los planos.

Era un encargo que me habían hecho. Tenía que hacerlo, ya que en esa época estaba sin un trabajo fijo. Me habían llamado de varias ofertas de trabajo, pero no se volvieron a poner en contacto conmigo.

Supongo que sabrás cómo se hace una medición.

En un principio se empieza por la puerta de entrada y después, se va por toda la casa, en un sentido, para no olvidar ningún hueco, tomando todas las medidas en horizontal y en vertical. Esto lleva tiempo y es un trabajo muy meticuloso, porque si no tomas una medida, el resto puede descuadrarse. Sorprende mucho cuando he tomado todas las medidas ver el resultado final y cómo todo coincide.

Lo bueno de este trabajo, es que me permitía dibujar, desplazarme, conocer personas y sitios nuevos. Y me daba un dinero que necesitaba, mucho.

Normalmente esto lleva varias horas por lo que, me solían dejar solo, hasta que acababa la tarea, ya que son casas que se han quedado en desuso y nadie vive en ellas.

Hace unos años me sucedió una cosa que creo no olvidaré.

En una estancia, tirado en el suelo vi un papel. Lo cogí para no dejarlo tirado. Me llamó la atención que estaba escrito a mano y el tipo de letra. Sin leerlo pude distinguir palabras y la fecha.

Me llamó tanto la atención que decidí leerlo.

Se trataba de una carta.

Decía que era consciente de todo el tiempo que había pasado, ya no era una niña y que el tiempo había pasado rápido. Esta ha sido mi casa, ya no me queda mucho tiempo. Lo sé pero no me importa.

Necesito escribir porque, no soy capaz de contarle esto a nadie.

Me acuerdo de ti todos los días. Hice lo posible para olvidarte. Me enfadé contigo y con el tiempo te eché de mi vida.

Ahora me doy cuenta de lo absurdo, que supone vivir enfadada con alguien toda la vida. Soy consciente de todas las oportunidades que he perdido y hemos perdido, sólo por no aceptar la vida como es. Quizá haber sabido de ti hubiera sido más fácil que negarte.

Yo ahora tengo miedo. Y me gustaría que estuvieras a mi lado.

Me doy cuenta de lo absurdas que somos las personas. Buscando y perdiendo oportunidades que nos pueden sumar.

Fuiste mi maestro, mi alumno, mi amigo. Fuiste una inspiración, luz y guía. Pero, reconozco no fui capaz de respetarte. Porque me engañaron o porque me dejé engañar o porque me engañé a misma. Qué mas dará ahora.

Ahora siento eso que leí de que en el fondo somos todo amor. Hasta ahora sólo he visto el amor condicional y el amor condicionado. Pero ahora no siento rencor por nada ni nadie, ya que sé que no me voy a llevar nada. «Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos», como decía el Principito.

Me arrepiento, sí, de haber dejado que te fueras, aunque eres libre y siempre te portaste de forma libre y espontánea. Una libertad salvaje que ahora entiendo como natural, auténtica y sincera, que admiro. Siempre fuiste tú y fuiste capaz de crear lo imposible. Aunque traté de convencerme de que no lo hiciste. 

Una libertad que nunca pude entender y que ahora entiendo. Desde tu libertad siempre estuviste ahí y no pude valorarlo.

Te admiro por haber sido tú mismo. Fiel a tu libertad y a tus valores. Por haber sido capaz de crear y hacer cosas nuevas. Aunque no puedo reconocerlo.

Hoy tengo miedo y me siento insegura. Es un miedo irracional, que no soy capaz de explicar.

Nunca he tenido miedo hasta hoy. Puedo sentir lo ridícula e imperfecta de la situación. Pensando que tenía todo el tiempo del mundo para… pero el tiempo se acaba y el efecto de las consecuencias también. Aunque se hacen más visibles, en la soledad. Una soledad que elegí yo misma.

Ahora me duele no haberme querido despedir…

Quizá, la persona a quien iba dirigida pueda leerlo, aunque siendo realista lo dudo. Creo que es una pena que se perdiera el mensaje, fuera lo que fuese, por eso quiero compartirlo.

Quizá este mensaje sea para ti, como en ese momento entendí que podía ser para mí, cuando lo leí. Me sorprendió mucho ya que en ese momento buscaba una respuesta a algunas preguntas.

En esos años, me llamaban por temas de trabajo y cuando me movilizaba desaparecían o se olvidaban y yo me quedaba esperando. Personas, que parecía que me conocían, pero actuaban como si no. Lo que me creó una gran ansiedad.

Al final muchas de estas personas desaparecieron de mi entorno, sin explicación, como si no hubieran existido nunca.

Cuando lo leí, sentí que era como si alguien me quisiera hablar pero no sabía cómo o no se atrevía, quizá fuera la vida.. realmente no lo sé, ni lo sabré nunca…

Al final reconozco, que aunque el impacto fue grande, conseguí hacer el dibujo de aquella casa… una casa que fue diseñada para ser una hogar, según pude leer…

 

Carta para la persona más importante de este mundo

Carta para la persona más importante de este mundo

Lo que es diferente asusta o da miedo…”

Hace tiempo leí este artículo, sobre un caso real, de un persona que es diferente, en su forma de pensar, de ver el mundo, de sentir y de ser.

Personalmente este artículo me conmovió y me hizo reflexionar.

Responde a muchas preguntas que me he hecho estos últimos años.

En un mundo tan desarrollado, en el que llegar tarde, decir lo que una persona siente o piensa, no pensar igual que el entorno, no sentir igual que otras personas o no expresarlo, puede ser una ofensa. Me pareció muy enriquecedor leer este testimonio.

Un día, cuando menos me lo espero, aparece una persona que me da una lección de humildad.

Este es el caso, de esta niña que en su descripción, evita hablar mal de las personas que la acosan o hacen daño.

Más bien, describe con un gran cariño cuales son sus verdaderas motivaciones, intentando hacer relaciones sociales, aceptando que es diferente y que no va a conseguir la aceptación de sus compañeras por ser diferente.

Sabe que no tiene los mismos intereses que el resto o que su comprensión del mundo es diferente. Evita juzgarse o juzgar a su entorno. 

Aun así lo intenta y en ningún caso, se deja llevar por la crítica o el desprecio de las personas que la rechazan, más bien desde mi perspectiva, los integra con respeto y cariño, dentro del papel que juegan en su vida.

Creo que cada cual debe hacer sus propias valoraciones y elegir.

En este caso cada persona debe elegir el significado o aprendizaje que pueda sacar de este relato.

Yo después de haberlo leído varias veces y de madurarlo varios días aportaré, mi percepción.

Podemos seguir la doctrina de la persona exitosa. O podemos aceptar a las personas desde sus limitaciones.

También, podemos elegir aceptar que, hacer daño a otra persona, está mal.

Aceptar que por el hecho de que una persona sea incapaz de defenderse, porque no tiene maldad ni la necesita, eso no la convierte en una persona débil o inmadura, más bien, desde mi perspectiva, en todo lo contrario.

Aceptar o entender que a estas personas, diferentes, en su ingenuidad y bondad, les gusta que las personas de su entorno sean felices. Y que quizá lo único que intentan es poder tener una relación cordial con el mundo.

Poder ser amiga de todos”

Para lo que algunas personas es patológico, para otras personas, como para mí, es belleza en estado puro.

No quiero entrar en la moda de encontrar patologías en las personas y en comportamientos de lo que no me gusta o soy incapaz de comprender.

Qué mayor éxito personal, puede tener una persona que se muestra tal y como es; una misma, dejándose sentir tal y como es. Perdonarse por ser diferente y perdonar, a todas aquellas personas, que le pueden y han hecho daño, simplemente por ser diferente.

Quizá a algunas personas se nos olviden las cosas o no seamos la persona de éxito que la sociedad o mi entorno busca».

Igual no soy puntual, porque en el fondo me cuesta… Pero no por ello soy una mala persona… o tienen que excluirme.

Puede ser que yo tenga otros dones o talentos que me hacen  una persona única. Y que les haya puesto al servicio de otras personas, sin ser reconocido.

«Respétame, por favor, porque estos son mis dones”. Y me gustaría poder decidir, cuándo, dónde, con quién y para qué compartirlos.

«Espero no ser una mala persona por protegerlos, protegerme y guardarlos con cariño».

Considero que este caso es especial ya que se trata de una persona con el Síndrome de Asperger, pero podemos encontrarnos con casos de personas altamente sensibles (PAS). Puede darse el caso de que sean personas hipersensibles, incapaces de controlar sus emociones. Puede darse el caso de que estas personas tengan algún tipo de limitación emocional por algún trauma, causado por un abuso, bullying o accidente, previo.

Una cosa que he aprendido, es que acusar a una persona injustamente o inventar rumores y difundirlos, es acoso. Y este tipo de acoso se traduce en aislamiento y rechazo social, como consecuencia, se reduce mucho la posibilidad de poder formar parte del sistema, porque eres rechazada, por el propio sistema. Lo que te acaba haciendo mucho más daño todavía, como le sucede a la protagonista del relato. 

En mi opinión, la resiliencia que muestra esta persona es digna de una gran madurez. Para mí es envidiable.

Por favor, evitemos rechazar lo que es diferente, simplemente, porque nos hace de espejo de nuestros miedos e inseguridades. Maduremos realmente como sociedad e incluyamos, sin excluir.

Evitemos hacer el mal y sobre todo hacer daño a quienes son diferentes.

Respetemos y evitemos difundir o difamar a quienes sabemos que podemos hacer daño, simplemente porque sabemos que esas personas, no saben o no se van a defender.

Seamos conscientes de que realmente, somos nuestra propia medida.

Aprendamos a aceptar lo diferente, como bello, porque en el fondo es único”.

Tener una actitud bondadosa, mejora la salud

Tener una actitud bondadosa, mejora la salud

Quien odia, sufre más que tú.

El odio y la rabia es una expresión pobre del amor”.

Bert Hellingert.

La vida sabia y maravillosa como siempre, nos enseña.

Sutil en sus formas, con movimientos libres y espontáneos, nos presenta todas las veces que lo necesitemos, lo que no queremos ver. Y una vez que pensamos que hemos pasado por ello, nos lo recuerda, para comprobar si hemos aprendido la lección.

Odiar supone perderse muchas cosas. Y centrarse en lo negativo de la vida y de las personas.

Una de las frases más correctas que me han dicho, “creo en el karma y al final la vida nos trae todo aquello que es consecuencia de nuestros actos”.

Por ello creo que es importante lo que viene a continuación.

Tan sólo para que tengamos presente, las posibles consecuencias que nos puede traer en la vida, odiar.

Personajes héroes”.

Ver películas basadas en el argumento de la venganza. Lo que viene a ser…  personajes héroes, en una cruzada personal.

Me gustaría hablarte del odio, según mi percepción; después, puedes elegir en qué emoción y sentimientos quieres estar para manejar las relaciones sociales de tu vida.

Quien odia, sufre más que tú, ¿lo sabías?”.

El odio según mi opinión es un veneno, que puede hacer daño a otras personas pero también a la persona que odia.

El conflicto como consecuencia del odio”.

Para mí, el conflicto es consecuencia de emociones como el odio, la ira, el resentimiento.

La búsqueda de venganza o reparación de un daño, según mi experiencia, es consecuencia del odio. Al final el que busca la paz evita el combate en el que sabe todas las partes pierden. Aunque aceptar la paz, le pueda suponer una pérdida. 

Podemos poner como ejemplo el caso del Dalay Lama exiliado y su actitud frente a este asunto.

«El conflicto como una forma de enganche».

Estas personas están en conflicto, para en el fondo, no dejar ir a la persona, centro de su atención. Lo que en un principio parece una contradicción.

Continuamente mencionan al ser odiado, que quizá antes sería amado o anhelado. Y por algún desengaño se convirtió en centro de su ira.

Las personas que utilizan el odio o el conflicto, son aquellas con las que sin darnos cuenta discutimos, cada vez que hablamos.

Son esas personas, que en el momento en el que no decidimos discutir, nos bombardean o pinchan con pequeños comentarios, que poco a poco nos sacan de nuestro centro.

Difunden rumores o hechos que nunca sucedieron y que en algunos casos rayan lo estrambótico y la fantasía.

Evitar a estas personas, produce el efecto contrario, que vallan en tu busca, con la intención de revivir el conflicto.

Y es que para ellos no hay mejor día que ese en el que te pueden recordar lo mala persona que eres y lo frustrados que pueden sentirse por tu culpa.

Este comportamiento, puede ser un tipo de dependencia emocional, basada en lo negativo. Y reconozco que les funciona, ya que generan tanta culpabilidad en las personas que al final consiguen centrar su atención.

Yo pienso y siento, con lo bonito que es vivir y amar. ¿Para qué vamos a perder el tiempo odiando?”.

Odiar es de pobres. Amar es de personas ricas”.

Dolor y malestar”.

Pero claro, todo cambia cuando te das cuenta de qué es lo que motiva este comportamiento.

Su dolor, el malestar, el sufrimiento… que ellos sienten.

Siento decirte que no eres la persona responsable de ese malestar, aunque te lo intenten hacer creer. Probablemente ese malestar es propio de la persona que odia y hace tiempo que está ahí. Tu, tan solo eres, el blanco de sus críticas. Por lo que difícilmente, podrás hacer nada para solucionarlo, más que empeorar la situación. Con esto quiero decir, que el diálogo y la asertividad, por desgracia y aunque me duela reconocerlo, no son una solución en este caso. 

Así que lo mejor es que pongas cierta distancia de seguridad, emocional y física, por tu seguridad.

 “El odio es una expresión pobre del amor. Siendo lo contrario al amor, la indiferencia”.

Bert Hellinguert,

“¿Para qué?”.

Pero, ¿para qué se utilizan estas estrategias? ¿Qué beneficios tienen?

Entiendo que el odio puede tener varios beneficios para las personas que lo practican.

Por un lado, permite hablar de una persona continuamente y centrar la atención. Esto puede ser muy útil, lo que podría ser un ejemplo de dependencia emocional.

Es una manera de no dejar ir a la persona, dejarla libre.

Ya que dejar libre a una persona supone tener una actitud de indiferencia.

Una manera de llamar la atención y monopolizar una conversación. “Hola estoy aquí… y tengo problemas”. Y es que normalmente solemos prestar atención a los problemas de otras personas y esto lo saben, porque les ha funcionado en otras ocasiones.

Pude servir para justificar su comportamiento. Me siento así por “culpa” de esta persona.

Estoy de mal humor por culpa de…

Evitar la responsabilidad en los propios actos y las emociones propias.

Uno de los beneficios que me resulta más impactante, es el aislamiento y control que son capaces de generar. Cuando se odia o difama a una persona se consigue lo que se pretende es aislarla. Esto es muy beneficioso para las personas que entienden que la persona odiada es de su poder o quiere mantener un control sobre las personas a las que les cuenta el relato. Así consiguen el rechazo social de la persona odiada y se aseguran el control de la situación.

Otros beneficios de este comportamiento pueden ser, evitar hablar de temas importantes o de los propios problemas. Lo que se llama evitación fóbica o evitar hablar de la responsabilidad real, personal, en el conflicto. Yo hice….y esto trajo como consecuencia….

Puede ser un problema de proyección. Atribuir emociones, sentimientos, acciones  o comportamientos a la otra persona que nunca hizo. Pero que la persona proyecta sobre la otra persona odiada.

Solo Dios sabe cuanto odio hemos cumulado en el tiempo, cuando lo único que tenemos es el Amor».

Ríe, salta, llora.

Vive, siente, ama.

Ama sincera y profundamente; con respeto.

Como si fuera la primera vez.

Sin memoria.

Con todo el Alma.

Ama, vive y respeta.

«Quien Ama, no odia».

«Quien no está en el odio, no se defiende, porque no tiene de qué defenderse».