«Todo es un entrenamiento».

Es probable

que se me haga difícil,

utilizar mi conciencia

para realizar cambios”.

Las primeras tomas de contacto en las sesiones, han sido más sencillas que, cuando he empezado a enfrentarme a la realidad.

Cuando empecé en el proceso de coaching me comprometí en aprender para producir el cambio que deseaba en mi vida, tomando mis propias decisiones.

 

Qué será mejor para mí”.

Esta frase resuena en mi cabeza.

Resuena dentro de mi.

 

La semilla”.

En las dos sesiones anteriores, se ha plantado la semilla. Y algo esta creciendo dentro de mi.

Como una flor…

como una planta,

siento…

que me estoy enraizando,

en la tierra.

No tengo nada más”.

Tras las primeras sesiones, fuera de la consulta, solo cuento con las preguntas y con mi apoyo.

Me siento con miedo de actuar y con ganas de presentarme al mundo. Estoy en un aprendizaje continuo. Una continua cadena de pruebas y error.

 

Una nueva forma de ver las cosas”.

Empiezo a ver las cosas de otra manera.

Me siento un poco confusa.

Pero cuento con la ilusión de que todo va a salir bien.

Esto empieza a ser un cambio, para mi.

Los aspectos de mi vida cotidiana que antes me planteaba de una manera, ahora me los planteo de otra forma.

Mi punto de referencia está cambiando.

Continuo con mi ejercicio de respiración.

Este nuevo escenario me produce un poco de ansiedad o quizá, esta ansiedad siempre ha formado parte de mí.

 

Me planteo qué es la ansiedad”.

Ahora tengo una nueva curiosidad, un nuevo objetivo e investigo por mi cuenta.

 

Responsabilidad en mi proceso”.

Tomo responsabilidad en mi vida.

Me he informado sobre la ansiedad”.

Y he descubierto que es un estado, generado por la incertidumbre, que se alimenta por mis miedos.

Miedo a las nuevas situaciones,

a lo desconocido,

a salir del cascarón,

de la zona de mi comodidad.

Entiendo”.

El ejercicio de la respiración no es casualidad.

Empiezo a darme cuenta de mis comportamientos.

En el proceso, la coach, de forma respetuosa, sin intervenir ni juzgarme, me ha propuesto un ejercicio. Que yo de forma voluntaria puedo hacer o no.

Este ejercicio tiene un sentido. Enfrentarme a estas nuevas situaciones, sin dejarte llevar por la ansiedad.

Viviendo en el presente”.

Ahora fuera de la sesión me toca tomar nuevas decisiones.

Esto hace que me encuentre con una situación nueva en un escenario ya conocido.

Ahora”

Empiezo a decir No a ciertas cosas y decir Sí a otras.

Si te ha gustado, comparte esta entrada en tus redes sociales...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
A %d blogueros les gusta esto: