Hace tiempo estaba haciendo una medición en una casa para poder hacer los planos.

Era un encargo que me habían hecho. Tenía que hacerlo, ya que en esa época estaba sin un trabajo fijo. Me habían llamado de varias ofertas de trabajo, pero no se volvieron a poner en contacto conmigo.

Supongo que sabrás cómo se hace una medición.

En un principio se empieza por la puerta de entrada y después, se va por toda la casa, en un sentido, para no olvidar ningún hueco, tomando todas las medidas en horizontal y en vertical. Esto lleva tiempo y es un trabajo muy meticuloso, porque si no tomas una medida, el resto puede descuadrarse. Sorprende mucho cuando he tomado todas las medidas ver el resultado final y cómo todo coincide.

Lo bueno de este trabajo, es que me permitía dibujar, desplazarme, conocer personas y sitios nuevos. Y me daba un dinero que necesitaba, mucho.

Normalmente esto lleva varias horas por lo que, me solían dejar solo, hasta que acababa la tarea, ya que son casas que se han quedado en desuso y nadie vive en ellas.

Hace unos años me sucedió una cosa que creo no olvidaré.

En una estancia, tirado en el suelo vi un papel. Lo cogí para no dejarlo tirado. Me llamó la atención que estaba escrito a mano y el tipo de letra. Sin leerlo pude distinguir palabras y la fecha.

Me llamó tanto la atención que decidí leerlo.

Se trataba de una carta.

Decía que era consciente de todo el tiempo que había pasado, ya no era una niña y que el tiempo había pasado rápido. Esta ha sido mi casa, ya no me queda mucho tiempo. Lo sé pero no me importa.

Necesito escribir porque, no soy capaz de contarle esto a nadie.

Me acuerdo de ti todos los días. Hice lo posible para olvidarte. Me enfadé contigo y con el tiempo te eché de mi vida.

Ahora me doy cuenta de lo absurdo, que supone vivir enfadada con alguien toda la vida. Soy consciente de todas las oportunidades que he perdido y hemos perdido, sólo por no aceptar la vida como es. Quizá haber sabido de ti hubiera sido más fácil que negarte.

Yo ahora tengo miedo. Y me gustaría que estuvieras a mi lado.

Me doy cuenta de lo absurdas que somos las personas. Buscando y perdiendo oportunidades que nos pueden sumar.

Fuiste mi maestro, mi alumno, mi amigo. Fuiste una inspiración, luz y guía. Pero, reconozco no fui capaz de respetarte. Porque me engañaron o porque me dejé engañar o porque me engañé a misma. Qué mas dará ahora.

Ahora siento eso que leí de que en el fondo somos todo amor. Hasta ahora sólo he visto el amor condicional y el amor condicionado. Pero ahora no siento rencor por nada ni nadie, ya que sé que no me voy a llevar nada. «Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos», como decía el Principito.

Me arrepiento, sí, de haber dejado que te fueras, aunque eres libre y siempre te portaste de forma libre y espontánea. Una libertad salvaje que ahora entiendo como natural, auténtica y sincera, que admiro. Siempre fuiste tú y fuiste capaz de crear lo imposible. Aunque traté de convencerme de que no lo hiciste. 

Una libertad que nunca pude entender y que ahora entiendo. Desde tu libertad siempre estuviste ahí y no pude valorarlo.

Te admiro por haber sido tú mismo. Fiel a tu libertad y a tus valores. Por haber sido capaz de crear y hacer cosas nuevas. Aunque no puedo reconocerlo.

Hoy tengo miedo y me siento insegura. Es un miedo irracional, que no soy capaz de explicar.

Nunca he tenido miedo hasta hoy. Puedo sentir lo ridícula e imperfecta de la situación. Pensando que tenía todo el tiempo del mundo para… pero el tiempo se acaba y el efecto de las consecuencias también. Aunque se hacen más visibles, en la soledad. Una soledad que elegí yo misma.

Ahora me duele no haberme querido despedir…

Quizá, la persona a quien iba dirigida pueda leerlo, aunque siendo realista lo dudo. Creo que es una pena que se perdiera el mensaje, fuera lo que fuese, por eso quiero compartirlo.

Quizá este mensaje sea para ti, como en ese momento entendí que podía ser para mí, cuando lo leí. Me sorprendió mucho ya que en ese momento buscaba una respuesta a algunas preguntas.

En esos años, me llamaban por temas de trabajo y cuando me movilizaba desaparecían o se olvidaban y yo me quedaba esperando. Personas, que parecía que me conocían, pero actuaban como si no. Lo que me creó una gran ansiedad.

Al final muchas de estas personas desaparecieron de mi entorno, sin explicación, como si no hubieran existido nunca.

Cuando lo leí, sentí que era como si alguien me quisiera hablar pero no sabía cómo o no se atrevía, quizá fuera la vida.. realmente no lo sé, ni lo sabré nunca…

Al final reconozco, que aunque el impacto fue grande, conseguí hacer el dibujo de aquella casa… una casa que fue diseñada para ser una hogar, según pude leer…

 

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