Siento mi corazón fuerte, como en una carrera.

Me he dado cuenta, que me cuesta llegar a las personas. Quizá me intrigan tanto que me gustaría poder escuchar sus historias.

Ninguna persona hemos nacido aprendidas. Yo en mi caso nací con la capacidad de hablar poco. Reconozco que no tengo una bola de cristal, para saber lo que otras personas sienten o piensan. Y con el tiempo he aprendido que mi forma de pensar y ser, es diferente.

Sé que puede resultar difícil entenderme. Soy una persona callada o tímida, pero no distante. No entiendo bien las ironías o bromas pesadas.

Me duelen los comentarios que se hacen sobre las debilidades de las personas. Me pone muy triste escuchar las palabras falsas.

En el fondo, de mi corazón, estoy deseando escuchar, poder hablar, aprender, compartir. Reconozco que soy incapaz de soportar la emoción y la tensión que me causa, poder hablar y expresarme.

Mi corazón se cierra con la injusticia. Siento dolor y mucha pena.

Algunas personas me miran mal o ponen mala cara. Otras, hacen comentarios sobre mí, que no entiendo, pero que se me quedan grabados, se repiten en mi cabeza como una canción y pasado un tiempo, siento que me hacen daño.

Luego a estas personas les doy las gracias, porque en el fondo sé que me quieren, ya que esta es una expresión pobre del amor.

Yo no lo sabía, pero hay personas que me consideran débil, por ser así. Sé que intentan protegerme.

Quizá entienden mejor que yo el mundo que hemos creado.

Reconozco que las admiro, las respeto y las valoro… Las observo desde el respeto, las escucho y rezo por sus almas, en mi intimidad.

No quiero que nadie sufra. Pero esto es imposible, la vida me ha enseñado que eso es imposible, por eso solo puedo rezar por ellas.

Me encantan los colores. Me quedo como hipnotizada… Lo sé, es raro… Yo pensaba que era algo normal.

No tengo muchas amigas, pero reconozco que las personas que me conocen me quieren. Y las personas que me hacen daño también me quieren, sólo que ellos no lo saben. Y me da pena, porque sé que no saben lo que es el amor. Espero que algún día lo encuentren y lo vivan.

Me encantan las flores, los animales y la naturaleza.

En los parques o en el autobús, veo a las personas y me imagino cómo serán sus vidas.

Cuando veo a una persona preocupada me gustaría poder decirle, “tranquila” todo se va a solucionar.

Creo que la vida de las personas es más rica y emocionante de lo ellas creen, aunque fantaseen, para evadirse.

Cuando tengo que buscar algo, lo hago por formas y colores. Esto a veces es un problema…

Mi vida es un cúmulo de emociones, intensas, muy intensas. Aunque parezco una persona tranquila y parada, dentro de mi lo vivo todo intensamente. Por ello, necesito buscar la tranquilidad, a veces en la naturaleza, otras veces tomando un café… que no es lo mismo que querer estar sola.

Espero que este pequeño relato te guste. Y quiero darte las gracias por haber dedicado tu tiempo a leerlo.

No todas las personas somos iguales. Esto es una cuestión que he aprendido con el tiempo…

Que tengas un feliz día.

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