¿Qué puedo hacer si me siento mal, después de recibir neuroterapia?

Ya han sido dos ocasiones en las que una persona o una persona amiga de alguien que está realizando una neuroterapia como cliente, me cuenta que, en un principio, parecía que el proceso funcionaba muy bien. Pero llega un momento, a partir de la segunda o la tercera sesión, en el que la persona, cliente, se viene abajo. Es decir, literalmente de repente se hunde.

En los dos casos, después de indagar, se había alterado alguno de los puntos del protocolo de Seguridad, obligatorio de aplicar para el buen funcionamiento de esta poderoso herramienta.

Reconozco, es la situación más complicada a la que me he enfrentado.

¿Qué puedo hacer en ese momento?

En este escrito quisiera dar una serie de pautas, basadas en mi experiencia personal, durante mi formación, de los protocolos de EMI.

Introducción:

EMI es un tipo de neuroterapia basada en el movimiento ocular.

Dentro del conjunto de neuroterapias las tres principales son EMDR, Brainspotting y EMI.

De las neuroterapias EMDR y de Brainspotting no puedo hablar ya que no estoy formado en ellas.

En un principio los protocolos generales de seguridad, son los mismos, según tengo consultado con otros profesionales de la salud mental, psicólogos y psiquiatras, formados en las tres disciplinas.

Informar, en qué consiste la intervención, como se va a realizar. Preguntar al cliente si está dispuesto y si se siente con fuerzas.

Lo importante es que te informen en qué consiste el proceso y como lo van a realizar así como, es probable que revivas el evento. Lo que te puede llevar a sentir cierto malestar.

Deberían preguntarte.

Deberían preguntarte si estás Dispuesto/a a realizar la sesión y si te sientes con fuerzas.

Si estás en tratamiento y tomando medicación.

Cuáles son tus hábitos, saludables e indagar con respeto sobre los tóxicos.

Sesiones. En un principio, todo psicoterapeuta, debe realizar dos o tres sesiones a la semana, como máximo, de neuroterapia, entre todos sus clientes.

Si percibes que tu psicoterapeuta, realiza la mayor parte de las sesiones con estos procedimientos, tienes que tener en cuenta que esto le puede generar mucho cansancio y estrés. Lo normal es que tu terapeuta realice varios tipos de terapias y la neuroterapia sólo en casos de trauma severo.

Esto, se bebe a el peligro que corre el psicoterapeuta, de estresarse, debido a la intensidad de las emociones que se mueven en el cliente y al cansancio, que generan las intervenciones, lo que puede afectar a la calidad de tus sesiones.

Como cliente, se puede recibir, de manera recomendable una sesión cada 21 días. Y en mi opinión, combinarlo con rutinas saludables, fuera de la consulta.

Esto quiere decir que no es conveniente que tu terapeuta te someta a sesiones semanales o cada dos o tres días, de terapia tipo EMI. Ya que «21 días», es el tiempo mínimo que necesitaras para colocar «las cosas» en su sitio.

Ten presente que aunque este tipo de terapias se exponen como milagrosas, son muy fuertes e intensas.

Cuídate mucho.

Continua en la siguiente entrada…

 

Si te ha gustado, comparte esta entrada en tus redes sociales...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
A %d blogueros les gusta esto: