Algunas personas cojean cuando llegan a su destino, pero aún así, siguen caminando”.

Continúan adelante.

Se encuentran con sus compañeras de viaje y ríen,

aplauden, se abrazan y lloran.

Siempre es el mismo ritual,

con diferentes protagonistas.

Personas que no se conocen de nada.

Todas ellas comparten un objetivo común, que les une.

Compañerismo, pasión, cariño, amor.

“¿Qué estaba buscando?”.

Ahora, me doy cuenta.

Soy consciente de “qué es lo que buscaba”. 

Una cosa muy sencilla,

«la expresión del amor».

No me refiero a que yo buscara para mí una fantasía o una aventura. Tenía la esperanza o la curiosidad de ver con mis propios ojos y de sentir el verdadero amor.

El amor, como energía que nos une a las personas con un propósito superior.

Ya estaba cansada de que me hicieran ver que en el mundo, sólo había violencia o actos egoístas.

Yo en el fondo, nunca me lo creí. Yo en el fondo sabía que el mundo se había construido a base de actos de amor y no de violencia.

Quería saber si el amor realmente existe.

Si como dicen en muchos medios, ahora es todo violencia, interés… una historia, muy bien contada que seguro a alguien le interesa que nos creamos.

Parece que nadie se acuerda del esfuerzo que han hecho, muchas personas, con actos verdaderos de amor durante la historia. 

Me senté y me dediqué a observar. 

Y me dí cuenta de varias cosas. 

Percibí amor, ilusión, compañerismo, respeto. Me dí cuenta de que el amor estaba en todos los sitios. Y que nos rodea.  Me dí cuenta de que la realidad que intentaban venderme no era lo que yo estaba viendo y me imaginaba. 

Los actos de amor continúan existiendo.

Padres que hacen trabajos, muy duros, para alimentar a sus familias, a sus hijas. Como hizo el mío.

Personas que acuden a trabajos en los que muchas veces se juegan la vida.

¿Para qué?.  Para mantener a sus familias. Por amor.

Pude ver a parejas pasear juntas después de su «camino» o mejor pensado, «ruta», porque el camino de sus vidas continuaba. Preparando planes para su camino futuro, que seguro no sería fácil.

Ahora veo el amor, como, una fuerza frente a la «prueba» del dolor y la duda.

La vida sabia como siempre, nos hace merecedores de nuestros logros.

Para superar la prueba del amor verdadero, hay que saber lo que es el sufrimiento, ya que el amor es la energía que nos ayuda a superarlo. Nos ayuda a superar nuestros conflictos y deferencias. Nos ayuda a aceptar a la otra persona tal  y como es y no tal y como nos la habíamos imaginado o como nos gustaría que fuera, mejor dicho.

No puede haber amor, sin aceptación y confianza. Sería muy fácil. Eso sería costumbrismo, un estado en el que nunca pasa nada y en el que las personas jamás podríamos expresarnos tal y como somos.

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