Personas con comportamientos Reactivos.

Si algo distingue a las personalidades psicópatas, es la impulsividad de sus actos. Son incapaces de empatizar con el daño que pueden causar.

Lo que caracteriza estos impulsos, es su carácter violento. Su función instrumental es humillar, someter o provocar dolor. Consecuencia de falta de autoestima o falta de seguridad en sí mismos, expresión de dolor o frustración personal.

Siendo siempre, una expresión o descarga de enfado o ira. Ira que en la mayor pare de los casos es instrumental y explosiva.

Incapaces de regular una repuesta adaptativa como la mayor parte de las personas normales. 

Son personas incapaces de medir las consecuencias de sus actos, para las que el mundo que les rodea es una continua amenaza.

Una persona profesional de la psicoterapia, psicóloga, las definió de la siguiente manera.

Una persona que se pasa el día pensando, cómo puede conseguir lo que se propone, siendo su comportamiento o sus propósitos peligrosos para otras personas”.

Es muy difícil protegerse de ellos y de sus manipulaciones, porque normalmente seremos ignorantes de su plan. 

Lo contrario de la personalidad psicópata es la personalidad altruista.

Una personalidad empática y asertiva vive más en el presente. Las personas altruistas viven preocupadas pensando en cómo sus acciones pueden beneficiar a la comunidad y a su entorno y en la responsabilidad de sus actos. Demostrando una gran conciencia social.

Manipulación.

Sus actos e intención, tiene un fin, conseguir lo que se propone.

Para ello suele utilizar medios de manipulación y de sumisión. Basándose en la creación de una realidad alternativa, que justifique sus actos o los encubra. mediante la mentira y la negación de los hechos.

Con el fin de conseguir la confusión de sus víctimas.

Una vez que ha conseguido confundir a sus víctimas, el siguiente paso es aislarlas. El aislamiento lo consiguen mediante el enfrentamiento. 

Aislar a las partes, narrar los hechos distorsionados y aumentar el enfrentamiento.

Enfrentamiento y división.

Evitando el diálogo y la confrontación, favorecen el enfrentamiento de las partes, mediante la difamación.

Si sus víctimas hablaran y confrontaran los hechos, todo su control, se vendría abajo. Apareciendo la verdad.

Por ello siempre intentará que exista un secreto de la parte oculta. Jugando con la lealtad de su entorno.

Ejercen el control de la persona que emocionalmente es más vulnerable, trabajando emocionalmente, las debilidades y la parte vulnerable de sus víctimas y entorno.

Parte vulnerable de las víctimas.

Quiere decir que si una personalidad psicópata o psociópata, es consciente de que una pareja pasa por dificultades o sabe que una de las partes es más celosa o desconfiada, utilizará esto para conseguir sus fines. 

Sus fortalezas.

Realmente son auténticos profesionales.

Su primera manipulación consiste en hacer creer la realidad que a ellos más les convenga.

Detectando  las necesidades y ofreciendo sus servicios como solución.

El coste que pagarás será muy caro. Ya que detrás de su voluntariado, existe una necesidad personal que quiere cubrir, siempre oculta. Como adquirir información, formación o poder relevante.

Una vez conseguido esto se encargarán de eliminar pruebas y competidores.

En el trabajo.

Puedes tener en el trabajo una persona que te intente hacer creer que la culpa de que el trabajo no sale adelante es tuya. Mientras que por otro lado en sus confesiones y actos insinúa cómo hace para evitar trabajar.

Una vez que haya conseguido quedar bien de cara a sus superiores, como salvador de la situación, su siguiente paso será eliminar a su rival haciéndole pasar, por patológico o incapaz frente a sus superiores, compañeros de trabajo, familiares o pareja. Lo que al final genera mucha desconfianza y rechazo en el entorno.

La duda.

Este tipo de polaridades desorientan a las personas que son sus compañeras o víctimas, generando dudas que finalmente desencadenan en la distancia física o emocional.

Control.

Por lo que tu poder personal desaparece y aparece el control externo de estos perfiles.

El profesional conocedor de estas manipulaciones es consciente de ellas. Pero en el caso de las personas que no saben distinguirlas, pueden parecer hechos normales de las circunstancias.

Aquí está la grandeza de su comportamiento y manipulación.

A ojos de su entorno adaptado, estas personas nunca hacen nada. Es decir no se exponen.

Consiguiendo que sean sus víctimas quienes actúen, se expongan y se enfrenten.

Así, consiguen que nunca haya reparación y el daño será siempre mayor. Ya que en el conflicto, entre sus víctimas, será difícil la reparación. 

Frase tipo culpabilizadora:

«Tú eres la persona responsable de… Tú dijiste… Tú hiciste…»

Solución.

Evita las frases culpabilizadoras. Evita el conflicto con tus seres queridos y acepta sus voluntades.

Confronta los hechos con las personas de tu confianza, para no llegar al enfrentamiento. Dialoga y confía. Escucha. Llega a acuerdos y empatiza. 

Procura tener los pies en el suelo y la cabeza en su sitio.

En el juego de la difamación, contrasta la información y confronta. 

 

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