Un día tranquilo

Un día tranquilo

Hoy me he levantado, descansada.

Han sido unas semanas muy duras.

El trabajo y la búsqueda de nuevas oportunidades, me han tenido ocupada y con estrés.

Han pasado muchos días desde la última sesión con la Coach.

«Una nueva forma de ver la vía. Orientada siempre a los objetivos».

Un objetivo es un sueño, al que le ponemos una fecha”. De forma resumida.

Claro que un objetivo realmente es mucho más.

Me sorprende ver a personas que esto lo hacen de forma “natural”. Personas que tienen un sueño y lo convierten en objetivo. Y así poco a poco van completando el círculo. Tienen otro sueño y lo convierten en un objetivo. Un día le ponen fecha y continúan trabajando para conseguirlo.

Ahora he podido observar, que este tipo de personas aprovechan las oportunidades. No se lo piensan o por lo menos no están tan centradas en las dificultades.

Pensar mucho, puede suponer un problema a la hora de plantear un objetivo o buscar una meta.

Hoy está lloviendo y he decidido descansar. Creo que intentar tener muchas actividades al final me ha estresado demasiado.

Leí en un libro que en la cultura tradicional japonesa, se observaba la lluvia.

Ahora estoy frente a la ventana, miro la lluvia como cae. Es como una especie de cortina. Voy respirando poco a poco. E intento centrarme en las gotas de agua. Veo como rebotan contra un tejado y salpican. Intento controlar mi respiración. Dicen que esto es bueno. Respiro poco a poco. El ritmo es lento, cada vez es más lento.

Sigo centrada en las gotas de lluvia como caen sobre el tejado. Reconozco que lo que antes me parecía un día gris, ahora no me lo parece tanto.

El aire se lleva las gotas de agua finas y hace como una especie de cortina que se va moviendo.

Simplemente la observo, sin fijarme en nada más.

……

Podría haber elegido la televisión, para pasar este momento, podría haber llamado a una amiga o haberme ido a comprar.

Esta vez he decidido, simplemente sentarme a observar. Solo eso. Tan sólo observar, sin analizar, sin sacar conclusiones. Sin pretensiones.

Puede parecer algo absurdo, pero cuántas veces y horas al día hago esto frente a los medios.

Me siento y paso horas consumiendo información, anuncios (consumo), historias de otras personas (realitys)… sin filtrar o filtradas por quién sabe y con qué intención.

Realmente qué tiene que ver toda esta información, que me ofrecen, con mi vida y con la vida.

Cuando la realidad de la vida está fuera y es vivir. Vivir sin un guión.

Aunque parezca absurdo, la lluvia que cae detrás de mi ventana, se que es real. Sé que está ahí porque la estoy viendo, puedo tocarla y sé que cuando salga me voy a mojar sino me abrigo.

Esto sé que es real y es lo que debe tenerme ocupada y centrada.

Un recuerdo mágico

Un recuerdo mágico

Las hojas de los árboles, son marrones, rojas y verdes. Me agacho al suelo y las toco con las manos. Son rugosas y tienen pequeños «bultitos». Son preciosas, todas ellas son perfectas, todas diferentes. Me parece fantástico el abanico de colores que tienen. Como pasan del verde, amarillo, blanco, naranja marrón y rojo.

Miro el paisaje como si fuera la primera vez que lo veo.

Siento calorcito en la cara.

Cierro los ojos, y levanto la cabeza, para poder oler el aire.

Inspiro fuerte. Meto todo el aire que puedo en mis pulmones. Siento como el pecho se me hace grande. Siento como se hincha y como yo me hago grande, acostumbrada a sentirme pequeñita, ahora me siento grande y fuerte.

El aire es fresco. Lo siento como si fuera agua que recorre mi cuerpo.

Intento guardar la imagen de lo que me rodea en mi memoria. Quiero guardar este momento, congelarlo.

Todo está verde. El viento se posa sobre la hierba y la acaricia, suavemente. Escucho el ruido que hace, es como un sisisisisssisiisisisisi. Ondula la hierba, haciendo formas en movimiento… Ahora se me parece a una bandada de golondrinas, haciendo formas mágicas, moviéndose todo en conjunto. Ondulando, dando vueltas y volviendo al mismo sitio, una y otra vez. Acompañado todo este movimiento de ese sisiisisisisisiisi.

Me gustaría tocarlo… me gustaría que tocara mi mano. Entonces vuelvo a hacer una inspiración profunda y me agacho al suelo, poniéndome de cuclillas, con las palmas de las manos hacia abajo. Justo encina de los hilos de hierba que hay debajo de mi. Casi sin tocarlos dejo mi mano ahí, sintiendo como el aire la acaricia.

Siento como la vibración de los hilos de hierba, hace cosquillas en la palma de mi mano… sisiisiisisisi…. Me encanta, es una sensación muy agradable que me hace sonreír… me siento como una niña pequeña, mejor dicho siento a mi niña pequeña dentro de mi, divirtiéndose de nuevo, con sus travesuras y fantasías…. Siento como esa vibración sube desde la palma de mis manos, pasa por la yemas de los dedos y recorre toda la palma, acariciándola suavemente hasta llegar a las muñecas y sube por el antebrazo.

La dejo ahí un rato. Tan sólo quiero sentir. Sentirme viva de nuevo. Cierro los ojos, con la intención de que mis sentidos se hagan más sensibles.

Quiero grabar este momento, no quiero que se me olvide. No quiero que se me escape nada.

Quiero recordarlo todo, tal y como es. Tal y como yo lo siento. Este será mi recuerdo y lo guardaré en mi caja de cosas bonitas.

Sí de mis cosas bonitas”.

Donde guardo mis fantasías que me ayudan a vivir. Mis recuerdos, que nunca coinciden con los recuerdos de otras personas…

Siento como el aire acaricia mi mano, mientras acaricia los hilos de la hierba.

Siento el sol en la cara, que poco a poco se me va calentando y me pica un poquito.

Tengo los ojos cerrados, así me puedo concentrar un poco más en todo lo que me rodea.

Abro los ojos y vuelvo a ver el árbol, redondeado, un poco torcido, junto al camino.

Su tronco es grueso y su piel es rugosa. Me imagino, como sería tocarlo.

Extiendo la otra mano como para tocarlo, hacia el suelo, hacia la tierra en la que están sus raíces. Después de un rato, siento la corteza del tronco del árbol, sobre la palma de mis manos.

Aunque es rugosa, yo la toco con cariño. Poso la palma de mi mano, con cariño sobre ella.

Le pido permiso, le digo si le importa que ponga mi mano. La acaricio, pero siento que aunque fuerte también es vulnerable. No quiero invadir, tan solo quiero sentir su presencia. Aunque la corteza es áspera, me sorprende su suavidad. Tiene pequeñas islas de musgo, que la acolchan y la hacen muy suave.

Le doy las gracias por estar ahí, por su presencia, su dignidad y por haberme permitido acercarme y compartir este momento.

Gracias de todo corazón, por haber compartido conmigo sin pedirme nada a cambio. Gracias por haber sido tan generoso conmigo.

Relato 14. Mindfulness

Relato 14. Mindfulness

Mindfulness”

-¿Que es lo que te gustaría trabajar?

-Me gustaría saber qué es meditar.

-¿Cómo te puedo yo ayudar en eso?

-Explicándomelo. Sabes algo de eso.

Tomar conciencia”.

-¿Que sabes sobre la meditación?

Han venido a explicarnos a la empresa en qué consiste, una técnica que llaman mindfulness y hablaban mucho de meditación.

-Hicimos algunos ejercicios.

-Me recordó a lo que hicimos aquí con la respiración.

 

Respirar”.

Sigues haciendo los ejercicios de respiración.

-Sí, cuando me acuerdo.

¿Qué significa mindfulness?

 

Estar atenta”.

-¿Qué significado tiene mindfulness para ti?

Atención plena.

Muy bien, esa es la traducción.

-¿Qué significa para ti? ¿Cuál fue tu experiencia?

Hicimos varios ejercicios.

Caminar”.

– Caminar poco a poco pisando con todo el pie. Sintiendo, como caía todo el peso del cuerpo, sobre los pies y las piernas.

Respirar”.

– Respirar. Fijar la atención, en cómo inspiramos y expiramos. Respirando cada vez más lentamente. Intentando expulsar todo el aire de los pulmones.

Sentir”.

– Comer un dulce, de chocolate. Sintiendo como se derrite en la boca. Sin morderlo.

Siendo consciente de la textura, el sabor, el aroma. Sin morderlo, dejando que se deshaga en la boca.

 

Mente y plenitud”.

– Eres consciente de lo que significan las palabras mind” y fulness”.

«Mente» y «plenitud».

¿Cómo se puede alcanzar la plenitud a través de la mente? -le pregunté a la coach.

¿Cómo crees que puedes alcanzar la plenitud a través de la mente?

Silencio.

Ser consciente”.

-Tomando consciencia de lo que pienso.

-De cómo pienso y actúo.

-Tomando mayor conciencia de lo que hago.

-De cómo lo hago.

Cuando estás en el curso de los pasteles. ¿Cómo te sientes?

Me siento bien. No estoy preocupada por lo que va a suceder o por lo que ya sucedió.

 

¿Qué piensas? -Me preguntó la coach.

Pienso, en cómo hacer las recetas.

– ¿Piensas en algo relacionado de fuera de la clase? -me preguntó la coach.

– Normalmente no. Estoy muy concentrada e implicada en lo que hago.

– ¿Cómo te sientes cuando sales de clase?

Relajada.

– Feliz.

¿Qué pasaría si tuvieras esta sensación en todo lo que haces en tu vida?

Me sentiría estupenda. Me sentiría mucho mejor.

– Bueno, mejor dicho estaría más consciente de las cosas que hago.

¿Y de qué más serías consciente?

De las decisiones que tomo.

¿Y de qué más?

Silencio.

 

«Tomo conciencia».

¿Serías capaz de ser consciente de lo que comes cuando comes?

-¿De cómo masticas cuando masticas?

-¿De lo que dices cuando hablas?

 

«Reflexión».

Entonces, entiendo que el mindfulness, es una forma de estar presente. De afrontar los procesos de la vida.

Es lo que hemos estado haciendo hasta ahora en la consulta. -pensé.

¿Qué cualidades crees que te puede aportar ser más consciente?

– No distraerme, cuando hago una actividad.

– Darme cuenta de mis emociones.

– Rectificar, si me he equivocado.

– Ser más consciente de mis necesidades.

 

«Mis Valores».

– ¿Qué valores te puede aportar como persona?

-Honestidad.

– Ser más congruente en mis actos y forma de pensar.

– Desarrollar mayor «empatía y asertividad«.

 

«Siendo una persona más auténtica».

Nos vamos de ruta…

Además de la cariñosa acogida que recibo siempre en la Mariña Lucense, es todo un lujo poder disfrutar de espectaculares rutas como la que os comparto hoy, en el “pueblo del silencio”,Mondoñedo. Un lugar en el que se para el tiempo, que invita a la reflexión. Un pueblo lleno de historia y con un especial encanto que me enamoró desde la primera visita. Destino muy recomendable para los amantes de lo sencillo, del placer de disfrutar de las pequeñas cosas.