Los últimos dos meses hemos tenido la suerte de participar en las formaciones en Creación de Empresas en las ciudades de Lugo y Santiago de Compostela que organiza la Consellería de Traballo de la Xunta de Galicia y la verdad es que ha sido una experiencia muy satisfactoria.

Aunque en un principio la mayoría de los asistentes no estaban realmente interesados en crear ninguna empresa, sobre todo debido a su situación económica, ha sido toda una sorpresa ver su implicación en las actividades propuestas: hemos bailado, pensado, nos hemos reído y sobre todo hemos aprendido mucho entre todos.

Los perfiles de los participantes eran de lo más variado: algunos del sector hostelería, otros construcción, arquitectura, cantería, palistas, administración, comercio, educación, joyería, informática, seguridad… Precisamente esta característica fue la que más enriqueció cada curso: tener puntos de vista tan diferentes en cada una de las actividades propuestas ha favorecido abrir las posibilidades de desarrollo y el crecimiento personal de cada uno.

A la hora de plantear cada actividad, era una sorpresa el resultado, ya que cada grupo era totalmente diferente y en la mayoría de los casos las conclusiones no tenían nada que ver, siendo perfectamente válidas en todos ellos, ya que lo que intentábamos es hacerles pensar sobre las distintas posibilidades que veían en su día a día, y cada uno opinaba según “su mapa”. Las opiniones no sólo sumaban, sino que multiplicaban valor, además de hacer muy amenas las horas de clase.

Hemos trabajado mucho la actitud y la motivación, así como la proactividad, características esenciales no sólo en un emprendedor, sino en toda aquella persona que quiera conseguir éxito en lo que hace.

Una variable común en todos los grupos con los que hemos trabajado a lo largo de todo el año, es que a los participantes les cuesta mucho reconocer sus fortalezas, cuál es realmente su talento para poder explotarlo y poder brillar, y constituye una parte muy importante en nuestras formaciones.

Muchas veces, demasiadas quizás, nos centramos tanto en nuestras debilidades, en lo que no hemos podido conseguir, que no somos capaces de ver más allá, de ver el vaso medio lleno, de ver todas las oportunidades que tenemos a nuestro alrededor.

Con estos cursos hemos querido precisamente trabajar la parte emocional de los asistentes, ayudarles en su fortaleza mental para que puedan emprender el mayor y más ambicioso de los proyectos: construir la empresa de su vida.

Todo un placer haber compartido experiencias con todos los asistentes y haber podido acercar un poco más el Coaching, la Inteligencia Emocional y las Neurociencias a todo tipo de público, porque realmente todos somos personas, con las mismas necesidades básicas, aunque evidentemente en función de los perfiles a cada uno nos interesan temas diferentes.

Con ganas ya de arrancar el próximo año y seguir creciendo: muchas gracias a todos por dejar que os acompañemos en vuestro camino, seguiremos aprendiendo juntos.

Aprovechamos la ocasión para desearos un 2015 lleno de éxitos, estamos seguros de que podréis alcanzar todas las metas que os propongáis, estaremos encantados de acompañaros para conseguirlas.

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