Y TÚ, ¿CÓMO TE HABLAS?

Son muchas las veces que descuidamos a nuestro fiel compañero de viaje, ¿quién es? Mírate al espejo: ahí lo tienes!
Cada mañana nos mira atento, esperando unas agradables palabras por nuestra parte, o simplemente una sonrisa.
Si últimamente has notado que te cuesta mostrar ese reflejo y sólo ves una nueva arruga, ojeras, otra cana, un «otro día más»… algo está fallando. Tenemos una buena noticia para ti: no padeces un mal crónico, TIENE SOLUCIÓN !!! y nosotros podemos ayudarte a encontrar la cura a través del coaching.

De esas primeras palabras que nos decimos, va a depender el resto de nuestro día. Si nosotros mismos no somos capaces de hablarnos en positivo, aún a sabiendas de que lo necesitamos , ¿cómo nos van a hablar los demás si no lo saben?.  Te proponemos que cada día empieces tu jornada con una frase que te motive, que te inyecte esa energía extra que necesitas, ¿aceptas el RETO? Sabemos que no es fácil, que al principio cuesta, pero también sabemos que ES POSIBLE y que TÚ PUEDES.

Cambiando la forma de empezar el día, estamos seguros de que el devenir de tu jornada también cambiará.

Hablarnos bien, no quiere decir que continuamente nos estemos repitiendo lo guapos que somos y lo bien que hacemos las cosas, no necesariamente, aunque si es así: ¿por qué no?, disfruta y celébralo!

También nos podemos hablar bien para hacernos una crítica constructiva. Es importante ser exigentes con nosotros mismos, saber evaluar cuándo hacemos bien las cosas o cuándo las podríamos haber hecho mejor y sobre todo indagar en el «cómo».

Ante esta última situación, tenemos dos opciones:

– una sería machacarnos con frases negativas o incluso agresivas sobre lo incompetentes que hemos sido al no obtener el resultado esperado, teniendo como resultado tristeza y enfado con nosotros mismos, incluso frustración;

y la otra que queremos recomendaros:

– analizar qué es exactamente en lo que hemos fallado, y cómo podemos hacer para mejorarlo, obteniendo como resultado la motivación necesaria para volver a hacerlo, esta vez con un resultado mejor.

¿Qué opción os gusta más? ¿Cuál es la que soléis elegir? Os invitamos a que si aún no lo habéis hecho, probéis la segunda opción y nos contéis qué tal la experiencia.

Somos demasiado duros con nosotros mismos, nos hablamos en silencio pensando que como no lo verbalizamos no tiene importancia, pero SÍ LA TIENE, y mucha: nuestro cerebro recibe ese mensaje negativo y actúa en consecuencia.

Está en nuestra mano poder cambiarlo: os sorprenderá como después de dar este primer paso, vuestro entorno reacciona también de forma positiva, porque si os habláis mal a vosotros mismos, ¿cómo creéis que le estáis hablando a los demás?, ¿os habéis parado antes a pensarlo?.

Si queréis que este sea vuestro objetivo y necesitáis apoyo a la hora de conseguirlo, al igual que cualquier otro que os queráis plantear, os recomendamos un proceso de coaching personalizado, porque con ayuda todo camino es mucho más fácil de recorrer.

Podéis poneros en contacto con nosotros a través del correo electrónico hola@laescueladeemprendedores.com : estaremos encantados de acompañaros. 

 

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