Me encanta esta época del año; caminar por el campo, sentir el frío en las

manos y tener que abrigarme, para sentir calor.

 

Ahora estoy escuchando los pájaros.

Las urracas como siempre hacen un ruido muy fuerte. Parece que se empeñan

en romper el silencio, con su sonido. Les gusta hacerse presentes.

El olor a leña quemada”.

Me encanta. Es leña de roble. Con el tiempo he aprendido a diferenciar este

olor. Es muy diferente del olor de leña de pino, que huele más fuerte o el del

eucalipto, que es más aromático.

Estos olores me transportan, me llevan lejos, fuera de las preocupaciones.

 

Ahora siento que todo es perfecto”.

El color rojo de las hojas de los árboles, a lo lejos, es precioso.

Todo es perfecto y poco a poco empiezo a sentirme mejor.

 

Historia personal principal”.

Todos tenemos la mejor versión de nosotros mismos. Algo que nos gusta hacer

y que es lo que mejor se nos da.

Una pasión, misión, una vocación, una profesión.

Lo que amas, lo que el mundo necesita, aquello por lo que pueden pagarte,

aquello en lo que eres bueno.

 

Tenemos una senda que andar».

Un camino que recorrer.

Que nos hace diferentes .

Estar estático es sinónimo, de pérdida de energía.

La energía se bloquea y se produce la depresión.

Poco a poco, los mecanismos naturales de defensa, se entumecen.

Por eso el camino hay que andarlo.

 

A veces, lo tendrás que “andar solo”.

En algunos momentos, encontrarás compañeros de viaje. Personas que te

trasladan una enseñanza – aprendizaje o que te enseñan u orientan en el

camino correcto cuando no eres capaz de orientarte.

 

Algunas veces, puedes llegar a creer que estás solo, pero se da el caso de que

hay “personas que nos acompañan”.

Están presentes, con su actitud. Están en todo momento, aunque no les veas.

Respetando tu espacio. Respetando tus vivencias, lo que tienes que aprender,

respetando, tu mundo, tu camino.

A veces, te tocará soportar y sufrir situaciones duras y pensarás que estás solo

pero realmente no lo estás.

Simplemente respetan lo que te toca vivir.

 

Thich Nhat Hanh, dice que el amor es presencia».

Es estar presentes para la otra persona.

 

Todos tenemos un camino que recorrer”.

Algunos, un camino largo y duro.

En el mejor de los casos no estás solo. Estás acompañado.

 

Aunque quien te acompaña es consciente de que tienes que pasar por el

aprendizaje del dolor, que la vida te tiene preparado.

 

El camino es largo, lleno de senderos que no conoces”.

Te asaltará la incertidumbre. -”Qué habrá, detrás de esa casa”.

Los miedos”, si amigo, los miedos aparecen.

 

«Ahora, estoy en un alto».

Puedo oler el olor del humo. Es una sensación maravillosa.

 

«Me paro un rato».

Descanso y puedo sentir, la seguridad, de todo lo aprendido.

 

«Estoy tranquilo».

Miro al horizonte y puedo ver las hojas de los árboles.

Son de colores; rojo, amarillo, marrón oscuro.

 

«Siento” el olor a leña quemada.

Porque aquí todo el mundo tiene su chimenea.

Salen al monte durante el otoño, la primavera y el verano a cortar leña y

luego lo apilan en sus casas, con mucho orden.

 

-“Sonrío”.

¡Me siento bien! ¡Es precioso!

 

El pensamiento se convierte en materia”.

Yo quería aprender y he aprendido.

Quería crecer y he crecido.

Quería ser auténtico y tuve que aprender a desprenderme de lo que no era

esencial.

 

El pensamiento se convierte en materia”.

Quería conocer sitios nuevos, viajar y ver mundo.

Ahora, estoy en lo alto de una montaña.

Una pequeña montaña que me deja ver lo que hay a mi alrededor.

 

El verdadero viaje y conocimiento es interior”.

La mochila ya no es tan pesada. Ya no pesan tanto los recuerdos.

 

Qué bonitas son las hojas de los árboles”.

Qué dibujo tan bonito, es precioso.

Son la luz, en esta tierra de cielo gris y nublada por el rico humo, de la leña

quemada de los robles.

Compañeros de viaje centenarios.

 

Un camino personal”.

Lecciones que aprender y experiencias que vivir.

Todos tenemos la nuestra.

 

«Hay muchos caminos».

Pero sólo uno es el verdadero, el Camino Principal. Un camino que nos lleva y

nos pide el descubrimiento de nuestra historia principal.

 

«Diferentes fuerzas nos pueden desviar».

Nos pueden llevar por otro camino diferente, que luego tenemos que

rectificar.

Somos reactivos y funcionamos por impulsos.

 

Luego, tenemos que «corregir estos caminos». Haciendo lo posible por andar

el camino correcto.

 

En ese momento, tienes que «tomar conciencia».

Elegir Tu camino principal. Ir hacia lo que deseas. Lo que te impulsa el

corazón.

 

Para eso hay que «ser proactivo».

Para esto es importante estar equilibrado.

Poder centrar la atención. Poder sentir, para vivir.