por La Escuela de Emprendedores | Mar 18, 2016
Buenos días!
nos gustaría compartir con vosotros la última entrevista en la que hemos participado, publicada en EL País.
Os preguntaréis: ¿para qué quiero saber si me odian o no en el trabajo?.
Para algun@s esto no tiene la más mínima importancia, «porque al trabajo se va a trabajar y no a hacer amigos», y en la parte inicial estamos de acuerdo : «al trabajo se va a trabajar», pero teniendo en cuenta que es el lugar en el que pasamos una parte importante de nuestro día a día, qué mejor que hacerlo en un buen ambiente.
Estamos seguros de que esto mejorará nuestro rendimiento y sobre todo nos hará sentir mucho mejor.
Consideramos que la clave ante estas situaciones está en preguntarse «el porqué» de esta sensación de rechazo, ¿qué estamos proyectando nosotros para creer recibir estos desprecios?.
Si estás viviendo una situación de este tipo, tenemos buenas noticias para ti: ¡puede cambiar! A través de un proceso de Coaching , podrás conocerte más a ti mismo, re-descubrirte en muchos casos, y esto te ayudará a mejorar tus relaciones, tanto a nivel laboral como personal.
¿Te através a dar el paso? Contacta con nosotros y estudiaremos tu caso: www.laescueladeemprendedores.com.
Pincha aquí para leer el artículo completo. ¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo?
por La Escuela de Emprendedores | Feb 2, 2016
Nos pasamos la vida comparándonos con las personas que tenemos a nuestro alrededor.
Desde pequeños, somos comparados con nuestros herman@s, prim@s, con nuestros compañer@s de clase en el colegio… forma parte de nuestro desarrollo: la comparación con aquell@s que nos rodean nos ayuda a superarnos día a día, nos ayuda a crecer, nos ayuda a avanzar.
Es estupendo aprovechar los beneficios que nos produce observar a los demás, tratar de llegar al mismo nivel e incluso, por qué no, superarlos. En muchos casos es una motivación extra que nos hace dar lo mejor de nosotros mismos.
La competitividad no es negativa, pero: ¿dónde está el límite?
En algunos casos, cuando ya se ha conseguido todo lo que se quería, en el afán de obtener reconocimiento, algunas personas no se conforman con compararse con los que tienen a su alrededor, sino que se convierte en obsesión «ser más» , «tener más», y «que se vea».
Aunque podamos pensar que estas comparaciones son más características de los hombres, de ahí la expresión que da título a este post, realmente no tiene que ver con el sexo, sino con la energía predominante en cada uno. Se trata en este caso de una característica asociada a la energía masculina. Todos tenemos energía masculina, «yang«, y femenina, «yin«, y lo ideal es conseguir el equilibrio entre ambas, acordaros del símbolo que lo identifica:
En próximos artículos os hablaremos del interesante mundo de las energías: saber más sobre ellas, nos ayudará a conocernos y mejorar nuestras relaciones.
Llama la atención que algunas personas, en lugar de esforzarse por alcanzar su mejor versión, buscan ese crecimiento poniendo un pié encima al que tienen al lado. Su objetivo ya no es hacer de forma excelente la tarea que les ocupa, sino demostrar que lo hacen mejor que los demás, en algunos casos creciéndose al llegar a la humillación de los que le rodean. ¿Conoces algún caso?
Esta actitud, lejos de ser una demostración de poderío, de valentía, es una muestra de una baja autoestima, de una necesidad de destacar no acorde con las capacidades y méritos de quien se comporta de esta forma. Detrás de este comportamiento se encuentran posiblemente situaciones vividas en el pasado, en la que esa persona percibió que se comportaban con él/ella de esa forma, y lo que busca es «ajustar cuentas».
Pero, ¿por qué lo tenemos que pagar los demás?, os preguntaréis.
Forma parte del juego de la vida, y de las cartas con las que cada uno ha decidido jugar. Estoy segura de que esas personas no son felices comportándose así: os proponemos jugar a identificarlos y aprender de sus errores. Siempre es posible seguir aprendiendo y una de las grandes virtudes que no podemos comprar con dinero, es la humildad de darse cuenta de ello.
Es posible que hayáis escuchado recientemente a alguien deciros : «no tienes ni idea», con un tono de prepotencia que os ha herido, precediendo a una demostración de lo bien que lo hace esa persona, o en algunos casos un discurso de los éxitos que consigue haciéndolo «como hay que hacerlo». No os preocupéis: si esa persona realmente tiene seguridad en sí misma y en lo que hace, no le importará mostraros cómo podéis llegar a hacerlo, y podréis aprender y seguir avanzando en vuestro camino, y sobre todo seguir creciendo.
A través de las herramientas que nos ofrece el coaching, podemos ayudaros a sacar vuestro máximo potencial a la luz, para que podáis alcanzar vuestra mejor versión, no con el objetivo de ser más que nadie y alimentar vuestro ego, sino para que potencieis la seguridad en vosotros mismos y vuestra autoestima. ¿Os gusta como reto de este nuevo año?
por La Escuela de Emprendedores | Ene 12, 2016
Los valores son los principios que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.
En la búsqueda de nuestra mejor versión, tenemos que tener en cuenta un componente de vital importancia, que incluye aquellos aspectos innegociables: son los VALORES. Se trata de nuestra esencia, aquello que nos define.
¿Sabes cuáles son tus valores? Desde La Escuela de Emprendedores, a través de Coaching por Valores, te ayudamos a identificarlos para que te ayuden a marcar el rumbo de tu camino.
Podemos identificarlos fácilmente a través de una emoción. Las emociones son «señales de alarma» que nos dan una determinada información. Cuando queremos recoger una información vinculada con nuestros valores, tenemos que buscar una emoción muy poderosa y no siempre bien reconocida, y es el enfado. El enfado es una emoción que nos da una información relacionada con límites transgredidos y vinculados a nuestros valores.
Por ejemplo, si para mi el respeto es un valor primario, si alguien que trabaja conmigo lo hace de forma no respetuosa, mi comportamiento será excluyente: esa persona no podrá volver a trabajar conmigo. Sin embargo, si para mi el respeto es importante, pero no es un valor primario, podré justificar por qué en un momento determinado esta persona no se comportó de forma respetuosa en el trabajo.
Estos valores primarios, hablan de cosas que son innegociables para nosotros. Si piensas qué es lo que te hace perder el control, qué es lo que te enfada de forma desmedida, podrás encontrar cuáles son esos valores que se han negociado en un momento determinado. Es muy importante tenerlo claro, y en cualquier tipo de relación tanto profesional como personal, anteponer siempre cuáles son los valores que bajo ninguna circunstancia vas a negociar.
¿Conoces cuáles son esos valores innegociables para ti?, Y la gente que te rodea, ¿los conoce?.
Para una convivencia óptima tanto en tu ámbito familiar como en tu círculo más cercano, es importante conocer y compartir estos valores primarios. Te invitamos a trabajar este tema mediante Coaching por Valores.
por La Escuela de Emprendedores | Oct 29, 2015
Continuamos con el tema del talento del que hemos hablado en post anteriores (leer artículo relacionado).
Sin duda el mayor obstáculo del talento somos nosotros mismos, fundamentalmente porque cada uno de nosotros construimos la manera de ver el mundo a través de nuestras creencias.
Pero , ¿qué es una creencia?
Como nos decía Anton Chekov: «El hombre es lo que cree.»
Las creencias son juicios que cuentan con nuestro asentimiento y conformidad y al que la mayor parte de las veces obedecemos de modo imperativo, seamos o no conscientes de ello. Cuando logramos conocer nuestras propias creencias, somos conscientes de lo que podrá o no ejercer influencia sobre nosotros y esto nos permitirá adaptarnos a las diferentes circunstancias con con que nos encontramos.
Básicamente una creencia es una opinión que transformamos en un hecho cierto, y estas creencias se forman en las primeras etapas de vida, a través de los mensajes que de manera repetida van calando en nosotros y transforman esa opinión que viene del exterior en un hecho cierto.
Existen estudios que nos dicen que los niños escuchan 60 veces al día el concepto «NO«: «no toques…», «no hagas…», «no saltes…», pero también podemos considerar parte de este concepto frases como: «mira que eres torpe…», «mira que eres malo…», «no conseguirás hacerlo…» Este tipo de mensajes se quedan anclados a nuestra manera de ver las cosas.
Cuando un niño escucha de un adulto: «mira que eres malo», no piensa, sobre todo si estamos hablando de edades tempranas, que su papá o la persona de referencia que le está diciendo eso se equivoca, y su comportamiento va siempre a procurar validar la expectativa que el adulto ha puesto en él. Esto hace que nuestra manera de ver las cosas esté absolutamente condicionada por las creencias que hemos ido construyendo.
Las creencias pueden o bien limitarnos, o bien potenciarnos. Todo lo que «nos decimos» es lo que luego nos va a ocurrir. Si mi creencia es que yo no voy a ser capaz de hacer algo, estoy generando las circunstancias para que eso sea cierto; mientras que si yo creo que soy capaz de hacer las cosas, nunca tendré la certeza, pero sí que aumentaré la probabilidad de que esas cosas ocurran.
Las creencias están en nuestro día a día.
Muchas veces nuestra responsabilidad acaba donde comienza nuestra creencia limitante.
Cuando somos capaces de romper una creencia limitante, permitimos que otras personas puedan abordar una situación difícil como a la que nos hemos enfrentado, no desde la imposibilidad, sino desde la posibilidad, aunque la situación sea realmente complicada, mirándola desde una perspectiva diferente.
¿Crees que tus creencias están siendo obstáculos para desarrollar tus talentos?, Si la respuesta es sí: ¿te gustaría convertirlas en creencias potenciadoras? Desde La Escuela de Emprendedores, podemos ayudarte, solicítanos información sin compromiso.
por La Escuela de Emprendedores | Oct 24, 2015
Continuamos con el tema de nuestro último post (ver artículo relacionado), hablando de una de las fórmulas para descubrir el talento.
Por una parte, como ya hemos comentado, el talento tiene un componente innato, pero a este factor podemos añadirle otros muy importantes como el compromiso, el componente actitudinal: ¿qué es lo que hago yo para desarrollar esa capacidad que me ha sido dada desde que nací?. Un tercer componente, también muy importante es el contexto: de nada sirve tener una capacidad innata y entrenarla mucho, si estás en el contexto inadecuado.
Por ejemplo, un jugador de élite como Cristiano Ronaldo, del que no cabe duda que su talento innato es innegable, vive por y para el deporte, entrena muy duro a diario, pero imaginemos que en lugar de ocupar la posición que ocupa en el Real Madrid, fuese portero de cualquier otro equipo; lógicamente su talento no podría desarrollarse. Es necesario estar en el contexto adecuado para que esa capacidad y ese entrenamiento se pueda desarrollar.
Si sabes en qué eres bueno, ¿estás en el contexto adecuado? Si estás en el contexto adecuado, la fórmula es muy sencilla; lo único que te queda es dedicarte 100% a aquel factor del talento que depende exclusivamente de ti , que es el COMPROMISO, pero si no estás en el contexto adecuado, ¿qué te lleva a no cambiar?, ¿porqué continuas en un lugar en el que tu talento jamás va a poder desarrollarse?
Queremos animarte a que compartas con nosotros estas cuestiones, y si aún no sabes la respuesta, desde La Escuela de Emprendedores te ayudamos a averiguarla.
Te invitamos a pensar en alguien que ha sido muy importante para ti, alguien que te ha ayudado a dar un salto de calidad en tu vida personal o profesional. Posiblemente, si tuvieses que agradecerle algo, lo que más le agradecerías es que te dio CONFIANZA, es que apostó por ti, te dio una oportunidad. La confianza es el elemento indispensable para que el talento pueda desarrollarse , es el motor del talento.
Una de las grandes dificultades que los líderes tienen cuando gestionan equipos, es conseguir que las personas se comprometan, cómo conseguir que se vinculen fuertemente a los proyectos, y en ello tienen mucho que ver el TALENTO y la CONFIANZA.
Sobre el compromiso no podemos incidir directamente , sino que es una consecuencia natural de otras acciones de los líderes.
¿Dónde es necesario poner el foco para que nuestro equipo realmente se comprometa? Nadie se compromete si no confía: la confianza es la puerta de entrada al compromiso.
¿Cómo podemos generar ese clima de confianza para que la gente consiga comprometerse?
El líder debe tener tres claves fundamentales para conseguirlo:
- Ser coherente: que no exista diferencia entre lo que dice y lo que hace;
- Ser predecible: comportarse siguiendo la misma línea siempre;
- Tener capacidad: aptitudes para resolver problemas.
A nivel individual, ¿Por qué me comprometo con las cosas? por que confío en mi, ¿por qué confío en mi? porque tengo capacidad, porque soy coherente y porque soy predecible en las cosas que hago. Esta es una cadena de valor fundamental en el desarrollo profesional y en el desarrollo de un equipo.
Y tú, ¿sigues esta cadena de valor para generar confianza en tu equipo?