Construyendo valores

Construyendo valores

Los valores son los principios que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.

En la búsqueda de nuestra mejor versión, tenemos que tener en cuenta un componente de vital importancia, que incluye aquellos aspectos innegociables: son los VALORES. Se trata de nuestra esencia, aquello que nos define.

¿Sabes cuáles son tus valores? Desde La Escuela de Emprendedores, a través de Coaching por Valores, te ayudamos a identificarlos para que te ayuden a marcar el rumbo de tu camino.

Podemos identificarlos fácilmente a través de una emoción. Las emociones son «señales de alarma» que nos dan una determinada información. Cuando queremos recoger una información vinculada con nuestros valores, tenemos que buscar una emoción muy poderosa y no siempre bien reconocida, y es el enfado. El enfado es una emoción que nos da una información relacionada con límites transgredidos y vinculados a nuestros valores.

Por ejemplo, si para mi el respeto es un valor primario, si alguien que trabaja conmigo lo hace de forma no respetuosa, mi comportamiento será excluyente: esa persona no podrá volver a trabajar conmigo. Sin embargo, si para mi el respeto es importante, pero no es un valor primario, podré justificar por qué en un momento determinado esta persona no se comportó de forma respetuosa en el trabajo.

Estos valores primarios, hablan de cosas que son innegociables para nosotros. Si piensas qué es lo que te hace perder el control, qué es lo que te enfada de forma desmedida, podrás encontrar cuáles son esos valores que se han negociado en un momento determinado. Es muy importante tenerlo claro, y en cualquier tipo de relación tanto profesional  como personal, anteponer siempre cuáles son los valores que bajo ninguna circunstancia vas a negociar.

¿Conoces cuáles son esos valores innegociables para ti?, Y la gente que te rodea, ¿los conoce?.

Para una convivencia óptima tanto en tu ámbito familiar como en tu círculo más cercano, es importante conocer y compartir estos valores primarios. Te invitamos a trabajar este tema mediante Coaching por Valores.

 

LA VUELTA AL COLE

LA VUELTA AL COLE

Hoy comienza para muchos de nuevo el cole, la universidad…la vuelta a la rutina o el inicio de una nueva etapa.

Algunos encantad@s de volver a encontrarse con sus amig@s, volver a jugar y a hacer travesuras, compartir las aventuras veraniegas, y entusiasmados por no saber lo que vendrá, expectantes por saber todas las novedades que les depara este nuevo curso.

Otros en cambio preocupados por no saber lo que se van a encontrar, ¿y si no es cómo esperaba?, ¿y si no estoy preparad@?

Y tú… ¿cómo te enfrentas al nuevo curso?

Cada uno ve e interpreta la realidad según las gafas con las que la mire, y todas las realidades posibles son perfectamente válidas. Cada uno «tiene su mapa», y ningún mapa es mejor que otro.

Para los niñ@s, el primer año es especialmente difícil porque en muchos casos supone separarse por primera vez de sus padres, esos «ángeles guardianes» que siempre lo solucionan todo. En muchos casos, estos miedos los transmiten los propios padres, creando en sus hijos inseguridades que influirán de forma determinante en cómo se enfrenten a esta nueva situación.

Los adultos no somos conscientes de que transmitimos nuestras creencias a nuestros hijos, creando en ellos miedos y limitaciones que es muy probable que les impidan brillar como se merecen.
Estamos seguros de que esta no es la intención de ningún padre, pero la realidad es que ocurre.

No os preocupéis, tenemos buenas noticias, TIENE SOLUCIÓN! A través de las herramientas que nos ofrecen el Coaching y la PNL, entre otras disciplinas, podemos acompañaros para que identifiquéis los patrones que os están limitando y generar comportamientos más eficaces. Si sois capaces de cambiar estos hábitos, seréis también capaces de trasmitirlos a vuestros hij@s.

Muchas veces os hemos hablado de la ya famosa «área de confort», de lo «bien» que se vive ahí, haciendo siempre lo mismo, y obteniendo siempre los mismos y previsibles resultados, pero os invitamos a ver más allá, a ver el «área de oportunidades», que es mucho más amplia y potencialmente más enriquecedora para nosotros. Es un área de aprendizaje, y si nosotros los adultos somos capaces de verla, seremos capaces de mostrársela a nuestros niñ@s.

De esta forma, evitaremos que cuando crezcan y se enfrenten a nuevos retos como puede ser un cambio de ciudad o el inicio de una carrera universitaria en muchos casos fuera del hogar familiar, se sientan con miedo ante esta nueva situación, y sepan afrontar el cambio de una forma más positiva, viéndolo como una nueva etapa de oportunidades por descubrir y por vivir.

Todos tenemos los recursos necesarios en nosotros mismos para afrontar los retos que nos propone la vida, ¿quién es nadie para ponerlo en duda? 

Os animamos a dejar atrás las creencias que os están limitando, y os están impidiendo alcanzar vuestra mejor versión, y la de aquellos para las que sois un espejo al que querer parecerse. 

En breve tendremos disponible para vosotros una dieta para ayudaros en este camino: DETOX MENTAL TRAINING. Os animamos a dar el paso, porque otra realidad es posible y vosotros sois los protagonistas.

PELIGROS DE LA FALTA DE COHERENCIA

PELIGROS DE LA FALTA DE COHERENCIA

Uno de los valores fundamentales de La Escuela de Emprendedores, y que consideramos básicos no sólo en cualquier proyecto sino también en nuestro día a día, es la COHERENCIA. Pero, ¿sabemos lo que significa?

La RAE la define como:

1. f. Conexión, relación o unión de unas cosas con otras.

2. f. Actitud lógica y consecuente con una posición anterior. 

¿Cómo trasladamos esto a nuestro cotidiano?

Si nosotros sentimos algo, debe ser lo mismo que expresemos verbalmente y se tiene que ver reflejado también en nuestra forma de actuar. Si alguno de estos tres puntos difiere de los demás, entonces estaremos siendo INCOHERENTES.

Ante esto tenemos tres opciones:

– Poner excusas: «pienso que es necesario marcarse una rutina de horarios y tareas, y así se lo digo a mis empleados y compañeros pero es que justo esta temporada está pasando esto y lo otro y no lo hago…«

– Negarlo: «yo soy coherente, lo que pasa es que los demás no lo ven

– Reconocerlo, «no soy coherente, y qué

La negación y las excusas, te impedirán avanzar en tu camino, conseguir tus metas y sentirte bien contigo mismo. Reconocerlo es importante, pero lo es también darse cuenta de los peligros que conlleva para no caer en ella.

El gran peligro de la FALTA DE COHERENCIA, es que en tu afán de querer engañar al mundo, te engañes a TI MISMO y ¿qué ganas con eso? A la larga ganarás en frustración, en alejarte de la vida que quieres vivir y que te mereces, y es muy probable que te lleve a alejarte de las personas que realmente te importan. ¿Es eso lo que quieres? Si la respuesta es SÍ, no es necesario que sigas leyendo ya que no podremos ayudarte.

Pero si la respuesta es NO, desde LEDE apostamos por que alcances tu mejor versión, y estaremos encantados de acompañarte en tu camino. Con valores como la COHERENCIA, entre otros, como compañeros de viaje, estamos seguros de que podrás conseguir todo lo que te propongas y sobre todo te sentirás bien con ello, consiguiendo la energía extra necesaria en los momentos en los que lo necesites.

Es muy difícil convencer a los demás de algo que realmente no sientes, al menos que tengas grandes dotes para actuar  y aunque sea tu caso, es bastante improbable que consigas convencerte a ti mismo de ello. Te invitamos a que pruebes a practicar la COHERENCIA, si aún no lo haces, y que nos comentes los cambios que experimentas en tu día a día. Y si ya es uno de tus valores, observa a tu alrededor: ¿conoces a alguien que piense o diga algo y actúe de otra forma diferente? ,¿qué sientes cuando esto sucede?, ¿crees que merece la pena?

¿CUÁLES SON TUS EXCUSAS?

¿CUÁLES SON TUS EXCUSAS?

Cuando nos hacen propuestas más o menos interesantes, a menudo nos cuesta decir que no , y optamos por la opción más fácil: poner una excusa, o peor aún: decir que sí, porque no nos atrevemos a la negación, pero pensando ya en esa excusa que nos librará del compromiso adquirido.

Pero, ¿por qué hacemos esto?, ¿Acaso a nosotros nos gusta que nos digan que sí y después siempre surja el famoso «pollo al horno», justo para el momento concreto del compromiso?

Con las excusas no estamos engañando sólo a los demás, sino que nos engañamos a nosotros mismos y visto así, sí que parece más grave, ¿no creéis?

Las excusas nos frenan, nos impiden avanzar en nuestro camino, quizás intentando esconder nuestros miedos, nuestra falta de valentía, o quizás por el miedo a un futuro que tememos construir. Y es ahí cuando debemos pararnos a reflexionar, a indagar en los porqués, a enfrentarnos a todo aquello que nos está impidiendo fluir. Es como ir en el coche con el freno de mano puesto, ¿habéis probado alguna vez lo difícil que es avanzar así, o incluso arrancar la marcha?. La palanca de freno es » la excusa» que impide avanzar a nuestro coche, ¿cuál es la que nos impide avanzar a nosotros?

Sabemos que es difícil hacerse estas preguntas, y más aún encontrar las respuestas. La buena noticia es que no estás solo! Podemos acompañarte en este camino, mediante un proceso de coaching podrás descubrir los miedos que te están frenando, todo aquello que te impide ser tú mismo, que te impide brillar, y trabajar sobre ellos para alcanzar tu mejor versión.

Ante esto, podrás ponerte una excusa: «es que si realmente hiciese lo que quiero hacer, los demás, o mi jefe, mi familia harían….» Y nosotros te preguntamos: ¿estás seguro?, ¿has probado alguna vez?, ¿te has dado la oportunidad?. Si la respuesta a alguna de estas preguntas es «NO», entonces lamentamos decirte que eres tú el que te estás impidiendo cambiar, y con ello avanzar. Lo positivo es que está en tus manos tomar la decisión, porque «si siempre haces lo mismo, siempre obtendrás los mismos resultados». Atrévete a vivir!, ¿qué es lo peor que puede pasar si lo haces?, ¿realmente es tan grave?.

En otras ocasiones, quedamos aliviados al dar una excusa: «yo creo que coló, se lo ha tragado…» y volvemos a lo que comentábamos antes: ¿qué te parecería si eres tú el que propones algo a esa persona y en lugar de un «no» o un «sí», recibes ese pretexto?. Ponernos en el lugar del otro, nos ayuda a ver la realidad con unas gafas diferentes. A esa persona puede importarle o no tu respuesta, sea cuál sea esta, pero ¿y a ti?, ¿te sientes bien no siendo sincero contigo mismo?

Otra realidad es posible, y desde La Escuela de Emprendedores, estaríamos encantados de ayudarte a emprender este cambio, y acompañarte en tu camino, ¿Aceptas el reto?

Y TÚ, ¿CÓMO TE HABLAS?

Y TÚ, ¿CÓMO TE HABLAS?

Y TÚ, ¿CÓMO TE HABLAS?

Son muchas las veces que descuidamos a nuestro fiel compañero de viaje, ¿quién es? Mírate al espejo: ahí lo tienes!
Cada mañana nos mira atento, esperando unas agradables palabras por nuestra parte, o simplemente una sonrisa.
Si últimamente has notado que te cuesta mostrar ese reflejo y sólo ves una nueva arruga, ojeras, otra cana, un «otro día más»… algo está fallando. Tenemos una buena noticia para ti: no padeces un mal crónico, TIENE SOLUCIÓN !!! y nosotros podemos ayudarte a encontrar la cura a través del coaching.

De esas primeras palabras que nos decimos, va a depender el resto de nuestro día. Si nosotros mismos no somos capaces de hablarnos en positivo, aún a sabiendas de que lo necesitamos , ¿cómo nos van a hablar los demás si no lo saben?.  Te proponemos que cada día empieces tu jornada con una frase que te motive, que te inyecte esa energía extra que necesitas, ¿aceptas el RETO? Sabemos que no es fácil, que al principio cuesta, pero también sabemos que ES POSIBLE y que TÚ PUEDES.

Cambiando la forma de empezar el día, estamos seguros de que el devenir de tu jornada también cambiará.

Hablarnos bien, no quiere decir que continuamente nos estemos repitiendo lo guapos que somos y lo bien que hacemos las cosas, no necesariamente, aunque si es así: ¿por qué no?, disfruta y celébralo!

También nos podemos hablar bien para hacernos una crítica constructiva. Es importante ser exigentes con nosotros mismos, saber evaluar cuándo hacemos bien las cosas o cuándo las podríamos haber hecho mejor y sobre todo indagar en el «cómo».

Ante esta última situación, tenemos dos opciones:

– una sería machacarnos con frases negativas o incluso agresivas sobre lo incompetentes que hemos sido al no obtener el resultado esperado, teniendo como resultado tristeza y enfado con nosotros mismos, incluso frustración;

y la otra que queremos recomendaros:

– analizar qué es exactamente en lo que hemos fallado, y cómo podemos hacer para mejorarlo, obteniendo como resultado la motivación necesaria para volver a hacerlo, esta vez con un resultado mejor.

¿Qué opción os gusta más? ¿Cuál es la que soléis elegir? Os invitamos a que si aún no lo habéis hecho, probéis la segunda opción y nos contéis qué tal la experiencia.

Somos demasiado duros con nosotros mismos, nos hablamos en silencio pensando que como no lo verbalizamos no tiene importancia, pero SÍ LA TIENE, y mucha: nuestro cerebro recibe ese mensaje negativo y actúa en consecuencia.

Está en nuestra mano poder cambiarlo: os sorprenderá como después de dar este primer paso, vuestro entorno reacciona también de forma positiva, porque si os habláis mal a vosotros mismos, ¿cómo creéis que le estáis hablando a los demás?, ¿os habéis parado antes a pensarlo?.

Si queréis que este sea vuestro objetivo y necesitáis apoyo a la hora de conseguirlo, al igual que cualquier otro que os queráis plantear, os recomendamos un proceso de coaching personalizado, porque con ayuda todo camino es mucho más fácil de recorrer.

Podéis poneros en contacto con nosotros a través del correo electrónico hola@laescueladeemprendedores.com : estaremos encantados de acompañaros.