por La Escuela de Emprendedores | Nov 11, 2014
El pasado sábado, tuvimos el placer de disfrutar de una jornada realmente “emocionante” en el Foro de Educación Emocional y Social con Elsa Punset, Pedro Delgado Linares, Verónica Cruz Colmenero y Elisabet Marina Sanz. Una vez más : gracias a #Emociona por esta gran idea.
Fue una experiencia realmente muy agradable y de la que hemos aprendido mucho.
No cabe duda de que la educación emocional tiene que empezar en la familia, pero debe tener un gran apoyo en el sistema educativo, y nos gustó ver como una parte muy importante de los casi 900 asistentes eran docentes de todas partes de España, muy interesados por un nuevo modelo de formación, en el que se prime la creatividad y en el que además de teoría se enseñen conocimientos tan básicos como saber definir y gestionar las emociones.
No es posible gestionar nada que no podamos entender, por eso es imprescindible conocer primero nuestras emociones, lo que sentimos, para poder entenderlas y gestionarlas adecuadamente. Las emociones son las comunicaciones básicas universales, con las que no existen barreras de idioma ni de raza.
Hombres y mujeres expresamos nuestras emociones de forma diferente, pero eso no quiere decir que no tengamos la capacidad de sentir, ¿qué os parece si probamos a practicar la empatía y ponernos en el lugar del otro? Os asombraría ver lo que facilita las cosas entender al sexo opuesto.
Las emociones generan química: si tú estás triste, generas más emociones tristes, alimentas esa tristeza y la alargas, en cambio si comienzas el día con alegría, generarás ese ambiente agradable a tu alrededor que a todos nos gusta, y en el que todos nos sentimos más cómodos. Además, reír es bueno para nuestra salud física y psicológica y como decía Daniel Goleman, “la risa es la distancia más corta entre dos personas”. Si le pones a la vida una sonrisa, ella te la devolverá, ¿por qué nos cuesta tanto entonces sonreír?
Las emociones nos ayudan en la vida y son parte fundamental en nuestra toma de decisiones, como nos comentaba @elsapunset , por lo que se merecen nuestra atención ya que nos ayudan a conseguir aquellas metas que perseguimos.
La Inteligencia Emocional pone a nuestra disposición muchas herramientas para la gestión de conflictos, como la escucha activa y sin juicios, o para gestionar los cambios que inevitablemente se producen en nuestros entornos personal y laboral a diario.
Te invito a expresar tus emociones, porque un cuerpo que no expresa es un cuerpo que no siente, y si no sientes es porque no estás vivo.
Si quieres seguir conociendo tus emociones y cómo gestionarlas, te proponemos participar en nuestro próximo taller el día 21 de noviembre: Inteligencia Emocional en la empresa y en tu día a día, y como siempre enviarnos tus comentarios.
por La Escuela de Emprendedores | Oct 23, 2014
Nos gustaría compartir con vosotros la última entrevista que nos han hecho para la revista BuenaVida ( El País).
Estamos de acuerdo con el Dr. Mario Alonso Puig y el Coach Sergio Fernández, en que las actitudes comunes en la mente del emprendedor son la productividad, el compromiso, la motivación, la capacidad de sacrificio y la ilusión por tu proyecto.
Muchas veces nos han preguntado si todos podemos ser emprendedores, o si un emprendedor «nace», o «se hace», y la respuesta en este tema tiene bastantes matices. Como el Dr. Puig, opinamos que el cerebro es un órgano plástico y que es posible aprenderlo todo, incluyendo las actitudes y aptitudes para sacar adelante un proyecto propio, pero como él advierte «esta capacidad no significa que podamos convertirnos en lo que queramos, sino en la mejor versión de lo que ya somos». Para que un emprendedor tenga éxito, no sólo debe tener las aptitudes para sacar adelante su idea de negocio, bien sean innatas o aprendidas, sino que también tiene que saber bailar con la incertidumbre, ya que esta será su compañera de viaje, al menos en las etapas iniciales, y esto es más difícil de aprender o al menos no todos consiguen aprenderlo.
Os invitamos a leer el artículo completo y enviarnos vuestras opiniones y comentarios, pinchando aquí o en la imagen:

Fuente: BuenaVida (El País)
por La Escuela de Emprendedores | Oct 6, 2014
La palabra “compromiso”, genera muchos miedos, miedo a dar más de lo que podamos recibir, miedo a no cumplir las expectativas, miedo a equivocarnos…
Sin embargo, para otros el compromiso es un reto, una motivación adicional para dar el 100%, para aprender de cada momento, para superarse.
Un emprendedor no debe ver el compromiso con miedos, sino como una de las bases principales del éxito de su proyecto. Sin compromiso con su idea y consigo mismo, no conseguirá los resultados esperados.
Tener un compromiso 100% no significa aceptar todos los trabajo que puedan surgir, por el simple hecho de que queramos coleccionar clientes, sobre todo al principio, sino ser honestos con nosotros mismos y con el cliente y aceptar sólo aquellos que podamos ofrecer de forma satisfactoria y en los plazos previstos.
El tema “plazos”, es un tema especialmente sensible: algunos emprendedores, aficionados a decir “sí” a cualquier encargo sin analizar previamente si pueden hacerle frente, no hacen un análisis inicial de plazos de ejecución y , o bien aceptan los plazos marcados por el cliente, que en muchos casos no conoce realmente las tareas a realizar ni el tiempo que es necesario para ejecutarlas, o bien establecen ellos mismos unos plazos muy ajustados, y ante la imposibilidad de cumplirlos, en lugar de reconocer su error, intentan distraer con excusas varias al cliente, o en algunos casos más extremos, intentar culpar al propio cliente de la situación.
El problema viene cuando el cliente, con el que se genera un clima de desconfianza desde que se incumple el primero de los plazos o el primero de los acuerdos ya no cree las sucesivas excusas. En este caso, además de perder un cliente, conseguiremos la peor de las publicidades, y esto puede ser un ataque al corazón de nuestro negocio.
¿Estás dispuesto a correr el riesgo?
Es imprescindible conocer los recursos con los que contamos a la hora de aceptar un proyecto, y una vez hayamos hecho este análisis inicial, debe ir acompañado de un compromiso total con aquello que hayamos acordado con nuestro cliente. Si presupuestamos hacer un trabajo , desglosando lo que incluye ( punto muy importante este desglose) , no podemos decirle al cliente cuando ya cuenta con nosotros, y mucho menos cuando el plazo ya se ha agotado o está a punto de hacerlo, que no lo vamos a hacer, porque “no contábamos con que nos fuese a llevar tanto tiempo”, o “es más complicado que el resto de proyectos ejecutados”, o argumentar cualquier excusa para ampliar el plazo de entrega.
Permitidnos puntualizar: realmente sí que podemos hacerlo, pero tendremos que aceptar las posibles consecuencias de impagos por incumplimiento de contrato, mala publicidad, y una alimentación negativa de nuestra reputación.
Cuando nos contratan un servicio o nos compran uno de nuestros productos, nuestro compromiso tiene que ser del 100% con nuestro cliente. Si no hemos hecho ese análisis inicial del que venimos hablando, y necesitamos más tiempo y dedicación de la que habíamos previsto, es necesario ser responsables y poner todo de nuestra parte para cumplir con lo acordado; si ello implica invertir más horas de las previstas o algún esfuerzo adicional, nos servirá de aprendizaje para el futuro. Si el plazo es inasumible a pesar de nuestro esfuerzo, recomendamos siempre hablar con el cliente y explicarle la situación.
Con compromiso, todo es posible.
¿Qué pensáis de este tema? ¿ Estáis comprometidos con vuestro proyecto?
por La Escuela de Emprendedores | Sep 30, 2014
La semana pasada, LEDE participó en el curso de verano organizado por la Universidad de Coruña: “Oriéntate y planifica tu futuro”, con un Cine Forum, en el que a través de una serie de películas, analizamos las historias de varios emprendedores de éxito como Steve Jobs, Bill Gates, Mark Zuckerberg (creador de Facebook) o Jordan Belfort ( El Lobo de Wall Street), entre otros.
Muchas veces resulta más sencillo ser consciente de que las cosas son posibles cuando vemos que otros lo han conseguido antes. No se trata de copiar ideas, sino ACTITUDES.
Para que un emprendedor consiga éxito en su proyecto, es imprescindible que reúna unas cualidades básicas, como son el COMPROMISO 100% con su producto o servicio, CREER firmemente en lo que hace, ya que sólo de esta forma podrá ofrecer su mejor versión, y RESPONSABILIDAD para trabajar y avanzar en su proyecto.
Emprender no es sólo vivir sin jefe, ni vivir en la libertad de hacer lo que queramos en cada momento, sino que debemos ser el más exigente de los jefes con nosotros mismos, con la responsabilidad de cumplir con cada uno de nuestros cometidos. Tal y como comentaba Bill Gates: “Estamos trabajando más que nuestros padres, de los que nos reíamos porque trabajaban,” a lo que añadimos: la diferencia es que un emprendedor trabaja en lo que le gusta.
Todos los protagonistas de las películas comentadas compartían estas características, o al menos fueron las cualidades que los llevaron al éxito.
En el caso del Lobo de Wall Street, después de conseguir el anhelado éxito, la ausencia de responsabilidad, su avaricia y falta de escrúpulos lo llevaron al fracaso. Aún habiendo tocado fondo, Jordan Belfort supo seguir explotando su talento incluso en la cárcel y una vez salió de ella.
Todos tenemos nuestros talentos, y es muy importante ser conscientes de cuáles son para poder explotarlos y potenciarlos. Todo lo que necesitamos está en nosotros; tal y como nos decía uno de los protagonistas de El Guerrero Pacífico: » a la gente le da miedo su interior, y es ahí donde está todo lo que necesitan,” ¿a qué tenéis miedo?
El camino del éxito no es un camino fácil, debemos aprender a disfrutar del viaje, porque será el que nos aporte la felicidad y no el propio destino. Estos grandes triunfadores, cuyas historias han sido incluso llevadas al cine, han sabido ver en cada obstáculo un aprendizaje, una oportunidad para seguir avanzando, porque las dificultades los han hecho más fuertes, han despertado su ingenio para destacar entre los demás.
Sobre todo en el caso de Bill Gates, Steve Jobs y Mark Zuckerberg, han sabido crear una necesidad, y posicionarse como los únicos que pueden cubrirla, siendo este el secreto de su éxito, unido como venimos comentando a un fuerte compromiso, tenacidad, esfuerzo y lucha por un objetivo claro definido previamente.
Un placer haber compartido durante estas jornadas conocimientos entre universitarios y expertos en el área de emprendimiento, porque siempre seguimos aprendiendo, y rodearnos de personas con inquietudes comunes es lo que nos enriquece día a día, porque no hay errores, no hay fracasos, sólo hay aprendizajes, y compartirlos nos hace más grandes.
Nos vemos en el camino del éxito.
por La Escuela de Emprendedores | Jun 23, 2014
Todos deseamos ser felices y dejar de sufrir, pero para conseguirlo es necesario comprendernos y conocernos, desactivar el piloto automático con el que vivimos y convertirnos en el protagonista de nuestras vidas.
Al principio este viaje de autoconocimiento no es fácil, porque nos confronta con nuestros miedos, inquietudes, creencias, inseguridades y por lo tanto, muchos prefieren seguir perdiéndose llenando su vacío interior con una máscara ante la sociedad o refugiándose en su trabajo sin pararse a pensar que escaparse de uno mismo es un problema y no la solución a su vacío y a su tristeza interior.
Muchas veces vivimos condicionados por la sociedad, vivimos una vida incompleta ya que hacemos lo que pensamos que los demás quieren que hagamos, lo que se espera de nosotros y nos sentimos en mayor o menor medida condicionados por la presión del grupo y es esta percepción subjetiva y distorsionada de la realidad la que limita nuestra experiencia vital causando nuestro sufrimiento.
La sabiduría consiste en aprender a aceptar nuestro destino y saber actuar conforme a ello desde la serenidad y la consciencia, centrando nuestra mirada en la actitud que adoptamos frente a lo que nos ocurre y alejándonos de la queja, la lamentación y el hacernos víctimas de lo sucedido con actitudes reactivas y siempre proyectando los errores y las “culpas” al mundo que nos rodea. Así, nuestro bienestar y malestar internos son consecuencia de cómo interpretamos lo que nos sucede, es decir, una vez que el acontecimiento ha tenido lugar, la respuesta emocional que adoptamos, únicamente depende de nosotros. Por eso es fundamental el cambio interior del víctimismo a la responsabilidad.
La vida es un proceso de aprendizaje, un regalo para disfrutar y para ello es necesario silenciar, serenar y entrenar nuestra mente para que nos potencie y no se convierta en nuestra peor enemiga y para ello es fundamental, hacer un uso adecuado de nuestros pensamientos.
El eneagrama es una herramienta para el autoconocimiento, un manual de instrucciones, un mapa de la personalidad, ya que mantener una atención consciente sobre nuestras motivaciones y conductas nos ayudará a no caer en las trampas comunes de nuestro eneatipo y nos impulsará a recorrer el camino y ser cada vez más felices y plenos.
El principal filtro que empleamos para comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea es la personalidad, por lo tanto, nuestro modelo mental es como una lente a partir de la cual filtramos la realidad objetiva de forma subjetiva y es por esto por lo que ante una situación cada uno observa y siente de forma diferente.
Si bien cada uno de nosotros es único e irrepetible, se ha demostrado que existen patrones comunes de percibir e interpretar la realidad y una vez que te ves reflejado y quieres mejorar, te quitas la venda de los ojos, ese muro que nos hacía creer que lo sabíamos todo sobre nosotros mismos. En ese momento, abandonamos la falsa idea de que no tenemos nada que aprender, para basar nuestra autoestima en querer mejorar y crecer con una nueva actitud receptiva y tolerante que es el primer paso para la conquista de nuestra vida y de la felicidad plena.
El día 28 de Junio, te invitamos a que Navegues con nosotros en tu autoconocimiento a través del Enegrama, ¿quieres vivir esta experiencia?
por La Escuela de Emprendedores | May 26, 2014
Muchas veces nos preguntan a qué nos dedicamos, y cuando decimos que somos «Coach«, no encontramos con respuestas del tipo: «¿como los de la tele?». Realmente está tan de moda la palabra, que muchos desconocen qué es realmente un proceso de Coaching, y qué es lo que hace un Coach.
Coaching es un proceso personalizado y confidencial donde a través de un viaje personal de autodescubrimiento conseguirás desbloquear todo tu potencial aumentando la seguridad en ti mismo y alcanzar tu mejor versión para conseguir alcanzar los objetivos que te plantees a nivel personal o profesional.
La metodología del coaching se basa en la conversación y en preguntas poderosas a través de las cuales tomas conciencia de donde estás y donde realmente quieres estar poniendo en marcha un plan de acción SMARTER que te lleve a lograr los objetivos deseados de un modo mas rápido y efectivo.
El coaching se centra en la persona que puedes llegar a ser y lo que puedes llegar a hacer, no en lo que has hecho hasta el momento para que así logres salir de tu zona de confort y motivarte a crecer, mejorando tu calidad de vida y compartiendo tu grandeza con el mundo.
¿Tienes un sueño?
Tener sueños es vital y es el motor que nos levanta cada mañana, lo que nos motiva, nos hace avanzar y le da sentido a nuestra vida, porque en el fondo siempre queremos algo, desde lo mas trivial hasta lo mas transcendental y es importante saber cuales son nuestros sueños y hacia donde queremos ir para poder marcarnos nuestros objetivos.
“Convierte tus sueños en objetivos para que se conviertan en realidad”
Elegir lo que queremos en la vida es muy importante ya que está directamente relacionado con nuestra FELICIDAD.
No siempre nos fijamos objetivos, en muchos casos nos dejamos llevar por el día a día sin elegir desde la responsabilidad lo que nosotros realmente queremos para nuestra vida, vivimos con “el piloto automático” activado y responsabilizando al mundo de lo que nos sucede y en realidad en la vida no puedes elegir las cartas que te tocan pero si puedes elegir como quieres jugarlas.
COACHING ES ACCIÓN y esto implica que no basta con saber cuál es nuestro sueño y a dónde queremos llegar definiendo nuestro objetivo, incluso no es suficiente con conocer el camino que queremos recorrer. Si queremos lograr nuestra meta es necesario encender la mecha de la proactividad y ponerse en marcha “SIN ACCION NO HAY CAMBIOS”.
¿Dejamos las excusas a un lado y avanzamos?

Con esta breve introducción queríamos mostraros lo que hacemos. En próximos post seguiremos profundizando.